Amplían los días de marisqueo al detectarse una inusual demanda de almeja fina y berberecho en la ría de Pontevedra

Marcos Gago Otero
Marcos Gago POIO / LA VOZ

PONTEVEDRA

Embarcaciones de marisqueo a flote en la ría de Pontevedra
Embarcaciones de marisqueo a flote en la ría de Pontevedra RAMON LEIRO

Los precios en la lonja se mantiene más elevados de lo habitual para un mes de enero

25 ene 2023 . Actualizado a las 04:49 h.

Enero acostumbra ser un mes malo en ventas del marisco, después de la campaña de las fiestas navideñas, que son las fechas en las que bivalvos y crustáceos alcanzan su mayor cotización. Este año, sin embargo, enero está transcurriendo de una forma anómala. Según fuentes del sector pesquero, se ha detectado una inusual demanda, por parte de los compradores, de almeja fina y de berberecho, lo que ha modificado la previsión inicial de las cofradías pontevedresas para su actividad este mes.

Por un lado, la previsión que se estimaba era que las mariscadoras del sector de a pie solo extrajesen almeja japónica de los bancos. Suele ser así por dos razones. Primera la japónica resiste mucho mejor que las demás clases de almeja la caída de salinidad del agua de la costa durante los temporales de invierno y, por lo tanto, es más abundante.

Segunda, como las ventas caen y los precios también las mariscadoras no se exponen a sacar de las playas bivalvos de alto valor, para no tener que malvenderlos o volver a echarlos en la arena si se baja del precio mínimo autorizado por el plan de explotación.

El guion se fue cumpliendo como era esperado en los primeros días de enero, donde las lluvias desaconsejaron sacar almejas distintas de la japónica y los precios cayeron en picado comparados con los máximos de Navidad.

Interés de los compradores

Sin embargo, según ha avanzado el mes, los precios no solo han empezado a remontar, sino que también se ha percibido en la lonja un creciente interés por parte de los compradores por la adquisición de almeja de alta calidad, como la fina, y también por el berberecho. Además, la almeja japónica ha mantenido un valor superior al habitual por estas fechas, lo que mantiene el interés de su comercialización en estas semanas iniciales del año.

Las cofradías adoptaron, ante estas circunstancias excepcionales, la solución de ampliar en varios días las jornadas laborales de enero, tanto para la agrupación de a flote como para la de a pie. En esta misma línea, optaron además, por incluir en las cuotas autorizadas por mariscador tanto la almeja fina como el berberecho.

Fuentes del sector precisan que la cuota de berberecho es necesariamente baja, ya que la plaga de la mateilia acabó con la mayoría de la población de este bivalvo hace seis años y la recuperación de esta especie en la ría ha sido muy lenta. No obstante, es suficiente para poder atender parte de la demanda detectada.