El incendio en Pontesa requirió de tres millones y medio de litros de agua, un tercio del consumo diario de Pontevedra

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

concello de pontevedra

El Grupo Nogar comenzó la retirada de productos forestales del entorno de nave de La Cross

10 ene 2023 . Actualizado a las 14:26 h.

Transcurridos veintiún días desde que se inició el incendio en las antiguas instalaciones de Pontesa, este sábado por la mañana se dio por extinguido el fuego. «Por fin, púidose dar por concluído o dispositivo de emerxencia e dar instrucións á empresa para que mantivese unha liña de auga por prevención e que procedesen a manter a vixianza sobre as montañas de grao que seguen estando na nave», remarcó este lunes la concejala Eva Villaverde.

La titular de Seguridade Cidadá de Pontevedra expresó las dificultades con las que se enfrentaron los Bombeiros, así como aludió a las dimensiones del operativo que se tuvo que poner en marcha desde la tarde del 6 de noviembre. «Moveronse ao redor de dez mil toneladas de produto na zona afectada, produto directamente afectado que estaba en combustión e que houbo que mover. Falamos de mil camións de dez toneladas cada un deles que houbo que mover durante este vinte e un días con sumo coidado para manter a seguridade», precisó la edila.

El día que se desató el fuego se movilizaron, además de los Bombeiros de Pontevedra, los de O Morrazo y Ribadumia, además de agrupaciones de Protección Civil de distintos municipios y personal de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Esa primera jornada «estiveron actuando vinte bombeiros durante dez horas cos equipos e medios necesarios», apuntó, antes de precisar que, en los diez días posteriores, el personal municipal contraincendios acudió a las instalaciones de Ponte Sampaio una media diaria de diez horas.

Eva Villaverde, de igual modo, estimó en 650 los equipos autónomos de respiración empleados, así como se desplegaron novecientos metros de mangueras. Y a todo ello hay que sumar tres monitores de agua, cámaras térmicas, 190 trajes de protección química, otras tantas mascarillas FFP3 «e poderíamos seguir», subrayó.

No obstante, quizás, el dato más llamativo es el relativo al volumen de agua que se empleó y que pone de manifiesto la dimensión del fuego: «Utilizamos, aproximadamente, ao redor de tres millóns e medio de litros de auga para poder enfriar, controlar e dar por extinguido o incendio na Pontesa», una cantidad que «supón un terzo do que consume o concello de Pontevedra nun día. Tres millóns e medio de litros de auga que serían un auténtico problema si este incendio se produce en agosto ou setembro cando tíñamos un problema evidente de seca e de abastecemento para consumo».

Al tiempo que matizó que aún no se ha cuantificado el coste económico de estas labores, la concejala defendió la decisión de ordenar paralizar temporalmente la actividad en La Cross. Tras calificar el incendio, como un problema «dunha gravidade extrema», sostuvo que este incidente «nos levou a actuar e non quedarnos cos brazos cruzados á hora de facer unha inspección en la nave de La Cross porque tíñamos constancia de que se estaba levando a cabo a mesma actividade. Despois da desgraza que se produciu na Pontesa, obrigounos a facer a inspección e chegar á conclusión con informes técnicos, onde se nos di que non se cumpren coas medidas de seguridade suficientes para garantir a prevención e extinción de incendios, e onde temos unha acumulación de cereal, grao e material inflamable que é más do dobre do que tiñamos na Pontesa».

En todo caso, a titular de Seguridad Cidadá asumió que las competencias del Concello son limitadas: «Paralizar a actividade significa que a almacenaxe nesa nave non pode aumentar, non pode entrar nin un gramo máis de grao, non pode porque non se garanten as medidas de seguridade. Agora ben, loxicamente o material que está aí haino que manter coa seguridade necesaria para as persoas para que non aumento ese risco. A empresa ten que facer o que sexa para que ese risco non aumente nunca (...). A partir de aquí terá que determinar a APLU e os órganos da Consellería de Industria de que maneira hai que repoñer a legalidade», subrayó incidiendo en que la empresa tiene que, eso sí, retirar de manera inmediata las trece mil toneladas de madera que se almacenan en La Cross porque «non hai ningunha licenza, nin título habilítante que o autorice».

Medidas antiincendios

En relación con esta última cuestión, desde el Grupo Nogar confirmaron este mismo lunes que ya se comenzó la retirada de productos forestales almacenados en el entorno del Complejo Industrial de Campañó (Cicasa), una labor que, según explicaron, continuará a la lo largo de los próximos días a medida de que se disponga de ubicaciones y destinos alternativos para acometer su almacenaje con todas las garantías.

De igual modo, insistieron en que desde la empresa se considera que las medidas de seguridad antiincendios de que se dispone en las instalaciones de La Cross son suficientes, extremo que así argumentarán ante los órganos competentes.