Una dependienta de Zara de Pontevedra de 52 años y madre de tres hijos, elegida Miss España Sénior

María Hermida
María Hermida PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Isa Iglesias, que lleva desde los 19 años trabajando en Inditex, señala que está viviendo un sueño y que su ilusión es seguir desfilando

16 nov 2022 . Actualizado a las 22:54 h.

María Isabel Iglesias Laíns, Isa para todos, no acaba de creerse el sueño que está viviendo. El sábado, en Asturias, fue elegida Miss España Sénior en el certamen de belleza Royal Spain Sénior, un concurso en el que pueden participar personas de entre 40 y 60 años y al que pudo presentarse porque en el mes de mayo ya se había hecho con el título de Miss Galicia Sénior. Empleada de Zara en Pontevedra, de 52 años y madre de tres hijos, le hace especial ilusión este premio porque es el resultado de haberse atrevido a hacer cosas que nunca creyó que podía hacer. Por eso es por lo que le parece estar soñando despierta.

Isa es una gallega que nació en Argentina, el país al que su familia había emigrado desde Galicia. Se crio entre Buenos Aires y Mar de Plata, siguiendo los pasos de su padre, que trabajaba en hostelería y a veces tenía que cambiar de ciudad. Con quince años, la morriña de su madre por estar en Galicia, donde tenía a toda la familia, les trajo de vuelta. Vinieron a Pontevedra. Isa se ríe cuando cuenta que su hermano sigue hablando con acento argentino y ella, sin embargo, lo perdió a los pocos meses de estar en la ciudad del Lérez. Con 19 años entró a trabajar en la tienda de Zara en Pontevedra y ahí desarrolló toda su vida profesional. 

Dice que fue una apasionada de la moda desde siempre, así como del deporte, que practicó en muchísimas modalidades, como el baile, la gimnasia artística y ahora el fitness. «Desde pequeña me picaba el gusanillo de desfilar, pero nunca había hecho nada», cuenta. Hace unos meses, un amigo fotógrafo le insistió en que había una agencia que buscaba candidatas para presentarse a un concurso de belleza sénior. Al principio, ella se lo tomó a broma y dijo que no. Pero luego empezó a pensárselo: «Pensé que o me atrevía entonces o ya nunca probaría lo que era desfilar de verdad, y era algo que quería hacer». Se lanzó. En mayo, fue al desfile de Royal Spain Sénior en Santiago, en el espacio comercial Área Central. Y resulta que quedó de primera: «No me lo podía creer, me lo seguí tomando bastante a broma. De hecho, no se enteró mucha gente». 

Emprendía ahí camino hacia la gala nacional, que se celebró el sábado en la localidad asturiana de Tineo. Isa tuvo que hacer tres pases de moda en el certamen. Dice que en el primero estaba hecha un flan, en el segundo logró disfrutar y en el tercero no dejó de lamentar que no hubiese más, porque estaba ya encantada de pisar la pasarela. Cuando proclamaron su nombre como vencedora, volvió a pensar que todo estaba siendo un sueño: «Me quedé alucinada. Y pensé que tenía que aprovechar esta oportunidad que no creí que fuese a llegar con 52 años». Señala que las damas de honor son una representante de León y otra gallega, en este caso de Vigo. 

Desde el sábado, aunque sigue con su rutina de trabajo habitual, no deja de ilusionarse. Desde la agencia Rassims Asturias, que fue la que organizó el certamen, le indicaron que a la diseñadora Celia Bernardo (conocida como Celia B y muy de moda en países como Estados Unidos) le gustó cómo desfiló, lo que a Isa la llenó de emoción. «Espero poder ir a algunas pasarelas, ojalá eso ocurra. Me dijeron que estaban bastante demandadas las modelos sénior. A mí no me importa en absoluto que me pongan ese apellido, el de sénior, siempre estuve orgullosa de ir cumpliendo años. Y es un honor que esto me llegue a los 52». Desde la citada agencia le señalaron también de que quizás pueda ir a la Fashion Week de Madrid, una posibilidad que le entusiasma sobremanera. Pero, con los pies en la tierra, señala: «A ver qué ocurre finalmente». 

Isa cree que haberse atrevido a desfilar es una demostración de que «con ilusión todo puede hacerse». Está contenta por ella misma y, también, por la alegría con la que se han tomado esto los suyos. Cuenta entre carcajadas que tiene tres hijos, de 25, 22 y 16 años, y que la primera reacción del pequeño cuando dijo que iba a desfilar fue contundente: «Me dijo `mamá sal de ahí, ¿a dónde vas?´». Y que sin embargo el sábado estaba pendiente a ver cómo quedaba en el certamen. Así que cree que también fue una lección para ellos: «Pienso que es bueno que vean que se puede perseguir un sueño y quitar tiempo de donde sea para entrenar y para hacerlo mejor». 

No sabe exactamente qué le espera. Pero espera que sean cosas buenas. De momento, este martes regresará a su trabajo en Zara con una sonrisa que no se le va de la boca. Allí, sus compañeras no dejan de darle abrazos y de animarla: «Me dicen que cuando camino por la tienda parece que desfilo, que voy muy derecha. Me sale natural. Además, creo que ellas me ven con muy buenos ojos, son como mi familia, estoy muy orgullosa de decir que trabajo en Zara y de mis compañeras», señala Isa con emoción. 

Seguramente, a partir de ahora le harán más una pregunta a la que lleva tiempo respondiendo. ¿Cómo se mantiene en forma a los 52 años? Dice que no hay truco mágico, sino ganas de cuidarse. «Hago lo que se recomienda siempre, mucho deporte y comida muy sana. Nada de dulces ni bebidas azucaradas, al menos por semana. El fin de semana ya es otra historia», confiesa.