Los primeros cinco kilómetros de la A-57 en Pontevedra encaran, tras siete años, «su recta final»

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Visita a las obras del primer tramo de la A-57, circunvalación de Pontevedra
Visita a las obras del primer tramo de la A-57, circunvalación de Pontevedra Ramón Leiro

El delegado del Gobierno, José Miñones cifra en un 77 % el grado de ejecución del tramo Vilaboa- A Ermida

27 oct 2022 . Actualizado a las 19:30 h.

El 27 de diciembre del 2015, la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor (PP), presidía el acto de colocación de la primera piedra de la A-57, la carretera de circunvalación de Pontevedra, que se divide en tres tramos: Vilaboa-A Ermida; A Ermida-Pilarteiros; y Pilarteiros-Curro. Siete años después, solo el primero de los tramos está en obras, unos trabajos que según el actual delegado del Gobierno en Galicia, José Miñones (PSOE), «encaran su recta final». Son 5,7 kilómetros entre Vilaboa y A Ermida (Marcón), que incluyen cuatro viaductos, cinco pasos inferiores y tres enlaces. Actualmente, apuntó el delegado del Gobierno, trabajan a diario en la A-57 25 máquinas y un centenar de operarios, está ejecutado el 77 % de las obras, y pagados 50 de los 64 millones en que se adjudicó este primer tramo.

Precisamente, el remate de la construcción del último de los viaductos — en Figueirido, próximo a la N-554 y al enlace con la AP-9— fue la excusa para la visita a las obras este jueves, en la que además de Miñones participaron la subdelegada del Gobierno, Maica Larriba, y los alcaldes de Pontevedra y Vilaboa, Miguel Anxo Fernández Lores y César Poza, respectivamente, entre otras autoridades. «Con los cuatro viaductos ya rematados —señalo el delegado—, los trabajos que restan avanzarán más rápido».

Visita a las obras de la A-57 entre Vilaboa y Pontevedra
Visita a las obras de la A-57 entre Vilaboa y Pontevedra Ramón Leiro

La circunvalación de Pontevedra no se completará hasta que estén ejecutados los tres tramos previstos, y eso se antoja todavía a muy largo plazo. Los trabajos en los otros dos tramos están lejos de iniciarse. Pilarteiros-Curro (10,2 kilómetros y 132 millones de euros de gasto previsto) tiene aprobado el estudio informativo y con suerte podría licitarse a lo largo del año próximo. Más retrasado va el tramo A Ermida-Pilarteiros (5 kilómetros, 114 millones de euros), que es el más polémico por las afecciones a viviendas y todavía no tiene aprobado el estudio ambiental.

Sin embargo, tanto Miñones como Lores destacaron que cuando entren en servicio los primeros 5,7 kilómetros entre Vilaboa y A Ermida contribuirán a reducir tráfico pesado que cruza la ciudad entre las carreteras de Vigo y Ourense, especialmente de tráfico que circula hacia los polígonos del Campiño y A Reigosa.

Lores instó a los representantes del Gobierno central a «axilizar» los tramos que restan, y recordó que Pontevedra es la única capital de provincia que carece de una carretera de circunvalación.

El nudo de bomberos se licitará este año

Miñones aprovechó su visita a las obras de la A-57 para anunciar que el proyecto de reforma del nudo de bomberos (enlace norte con la AP-9) está prácticamente listo y se presentará a lo largo del mes de noviembre para salir a licitación antes de que remate este año. El delegado del Gobierno señaló que fue necesario hacer una modificación de proyecto inicial para ajustar los precios.