El jugador del Teucro Marko Dzokic sufre un cáncer testicular: «Estoy bien y tranquilo, el pronóstico parece bueno»

Nieves D. Amil
Nieves D. Amil PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Capotillo

Los problemas del jugador serbio comenzaron a finales de febrero, cuando dejó de jugar por una posible torsión. Le han extirpado un testículo y espera otra operación

07 jun 2022 . Actualizado a las 16:16 h.

El Teucro anunció esta mañana que su central Marko Dzokic sufre un cáncer testicular del que tendrá que ser operado en breve. El serbio, uno de los hombres más queridos del equipo azul, llevaba desde finales de febrero de baja por lesión. Lo que inicialmente se pensó que podía ser una torsión, acabó con un duro diagnóstico. Sin embargo, Dzokic está tranquilo y respondía al teléfono con la misma sonrisa de siempre. «Estoy bien, el diagnóstico parece que es bueno, al menos los médicos me han dicho que el 95 % de los casos se recuperan sin problema», apunta el jugador, que está acompañado de su madre. Su padre, Goran Dzokic, que también jugó en el Teucro cuando era joven, llegará de Serbia en los próximos días junto a su otro hijo.

Está previsto que Marko se someta a una operación para sacar la parte dañada (los tubos espermáticos) en los próximos días. «A finales de febrero empecé a tener molestias y pensamos que era por una torsión, pero persistía y además, había empezado antes de la lesión. A los pocos días me ingresaron y empezaron las pruebas», recuerda el jugador serbio de 28 años. Tras esa primera hospitalización, llegó una infección y una revisión en urología que acabó en cirugía. «Me sacaron un testículo y una parte de los tubos espermáticos», recuerda Marko. Pero no acaba de estar bien y fue ayer lunes cuando llegó el diagnóstico: «La uróloga me dijo ayer que era un tumor malo y que todavía quedaba algún resto en los tubos espermáticos». 

A pesar de la dureza del diagnóstico, el jugador es positivo. «Tienen que sacarme esos tubos, supongo que será ya muy rápido. Estoy bien y tranquilo», recalca. Y es que después de varios meses dando vueltas sin saber qué era exactamente lo que tenía, ahora tiene el diagnóstico y la solución. «No me he venido abajo porque iba mentalizado de que podía escuchar cualquier cosa, lo mejor o lo peor», recalca Marko Dzokic. En los próximos días llegará su familia para estar con él. Su vinculación con la ciudad viene de lejos. 

Su padre fue uno de los jugadores más destacados de la historia del club azul. Hace casi 30 años, poco antes de que naciese Marko, se vino a jugar a Pontevedra desde Serbia. Quería probar suerte en España y Galicia fue su primera parada. Se enfundó el número 5 en la camiseta azul y tres décadas después cogió su hijo el testigo. Desde su llegada en la temporada 2019-20, ha sido un pilar fundamental en el Teucro. Su equipo acusó su baja en la recta final del campeonato. Al conocer el diagnóstico del jugador serbio, el club azul le ha mandado un mensaje de ánimo en las redes sociales. «Marko, estamos contigo, ahora más que nunca la familia azul nunca te soltará la mano. Volverás más fuerte!, volveremos más fuertes!», publicó el club en Twitter.