Alejandra Santos: «Enfrentarse al duelo es gratificante y a la vez duro, una guerra emocional»
PONTEVEDRA
La psicóloga de la AECC dice que cuando la pérdida se vuelve patológica debe intervenir un psiquiatra
30 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Alejandra Santos Polo (Marín, 1986) es la psicóloga de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Pontevedra que impartirá una intervención grupal para ayudar a sobrellevar el duelo tras la pérdida de un familiar por cáncer. Se desarrollará del 14 de febrero al 18 de abril en la sede de la asociación, en la calle Eduardo Pondal.
—El 14 de febrero se inicia esa terapia grupal sobre duelo. ¿Cuántas actividades de este tipo organiza la AECC al año?
—Normalmente convocamos dos al año. Desde el año pasado hay un nuevo protocolo que es de intervención al duelo grupal y son diez semanas. Son intervenciones largas y suelen ser dos al año. No son talleres.
—Esta está dirigida a personas que han perdido a un ser querido por cáncer.
—Sí. Es gratuita y para participar no tienen que ser socios de la asociación. Normalmente los participantes han perdido a un familiar por una enfermedad oncológica y lo que sí es necesario es que haya pasado un período de tiempo para que estén preparados para asistir.
—¿De cuánto tiempo hablamos?
—Lo mínimo es un mes desde el fallecimiento. A veces hay algún caso donde hemos llevado al familiar y puede ser antes.
—El duelo es un proceso natural por el que todo el mundo va a pasar en su vida. No todos requieren esta ayuda. ¿Qué aporta a los que sí la necesitan?
—El objetivo de esta intervención es que, aunque de manera natural hay personas que no necesitan esta ayuda, otras sí. Lo que intentamos hacer es ayudar a aquellas personas que tienen problemas en su día a día, que tienen ansiedad, que se sienten muy tristes y que no tienen con quien compartir esta situación, que se vean un poco estancados. Esta intervención se dirige a ellos y abordamos diferentes contenidos para que puedan realmente tener un mayor control de la situación.
—Si no llega esa ayuda, ese duelo puede derivar en patológico. ¿Qué significa?
—El duelo patológico es cuando pasa un tiempo, entre uno y dos años, y la sintomatología va en aumento. Hay más ansiedad, angustia, depresión y no se ve ninguna mejora.
—En esos casos, ¿es necesaria otro tipo de intervención profesional?
—Claro. En ese tipo de personas tiene que intervenir el psiquiatra. Eso depende de lo que necesite cada persona. Cuando transitamos un duelo necesitamos diferentes formas de intervención.
—En el caso de la pérdida por una enfermedad oncológica, ¿el duelo es distinto?
—Siempre depende de la situación y de la familia. Normalmente las enfermedades oncológicas suelen durar más tiempo y eso puede ser un factor de duelo complicado. La enfermedad larga es diferente a una pérdida repentina y los cuidadores viven el proceso en primera persona. Pero siempre influye la relación que se tenga con esa persona, la relación médica también influye en las familias cuando se ha hecho todo lo posible por ese familiar.
—El hecho de que la terapia sea grupal y no individual, ¿tiene beneficios para el que asiste?
—Por supuesto. Se ven reflejados en otras personas, en el dolor que sienten por la pérdida de ese familiar. No se sienten solos, pueden expresar lo que sienten, recuerdan a ese familiar en cada sesión, lo que es de una gran valentía enfrentarse cada semana a esa sesión. Eso es gratificante, pero a la vez duro, es como una guerra emocional, son sentimientos ambivalentes. Tienen más control sobre ellos mismos, aprenden lo que es el duelo y sus fases. Hablamos en cada sesión de culpas, ira, tristeza... Todo lo que va surgiendo, al ser semanalmente se ve cómo se va trabajando y cómo se van sintiendo.
—¿Cuáles son esas fases del duelo?
—Las fases son la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación. La negación es cuando nos negamos a lo que ha sucedido, estamos como en shock y nos negamos a aceptar que ha pasado. La ira es un enfado con esta situación, cómo se ha podido ir este familiar. En la negociación es cuando ya se puede conectar un poco con la realidad, pero aún así pensamos que no es real y puede volver. La depresión es la etapa de tristeza, ya aceptamos y estamos aprendiendo a vivir sin esa persona. Vamos de camino a la aceptación. Es la fase de más tristeza. Y luego está la aceptación, donde se empieza a vivir ya con esa ausencia.
—¿Acuden más mujeres que hombres?
—Este protocolo de diez semanas empezó el año pasado y solo vinieron mujeres. Sin embargo, hicimos un taller de duelo en Navidad y a ese sí acudieron hombres. En nuestras actividades suele haber más mujeres, aunque nos gustaría fomentar la participación de varones. En intervención psicológica individual aumenta cada año el número de hombres, pero quizá en intervenciones grupales de tanta duración igual se ven más cohibidos. Hay algo que hace que participen menos.
«La muerte sigue siendo tabú, no se habla ni se pregunta»
La intervención grupal sobre duelo es gratuita, como todas las actividades que organiza la AECC en Pontevedra. Las personas que quieran asistir tienen que inscribirse. Pueden hacerlo a través del teléfono de Infocáncer (900 100 036) o del correo electrónico pontevedra@contraelcancer.es
—¿Cree que en la sociedad actual todavía se sigue viviendo de espaldas a la muerte? A no enfrentarse a ella. ¿Eso complica más el proceso?
—Sí es cierto que, de alguna manera, vivimos como inmortales. Nunca pensamos que nos va a llegar un diagnóstico oncológico o que le va a pasar a un familiar. Pero es lo único que sabemos con certeza, que nos vamos a morir cada uno de nosotros. Nacemos con esa certeza. No se suele pensar mucho en eso y sigue siendo un tema bastante tabú. A diferencia de lo que sucede con los nacimientos, de la mortalidad no se habla, no se pregunta. En realidad, es algo natural y nos ayudaría en esos procesos de cada persona a gestionarlos y a llevarlos de otra manera.
—¿Personas que asisten a estas actividades, sean talleres individuales o terapias grupales de duelo, solicitan información sobre el documento de instrucciones previas, conocido popularmente como testamento vital?
—La verdad es que no, no hemos recibido consultas sobre eso, al menos en el área de psicología, no sé en otras de la asociación como la de trabajo social. Para el testamento vital tienen que dirigirse a Sanidade. Lo que sí sucede a veces es que cuando hay un diagnóstico de cáncer, se piensa en que la cosa puede salir mal y la persona puede preguntar aspectos sobre su tratamiento futuro.