Juan Ramón Vidal Romaní: «Tendríamos que tener un sistema de alertas en toda la costa de Galicia»

Marcos Gago Otero
marcos gago PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Juan Ramón Vidal Romaní, catedrático emérito de Geología de la UDC
Juan Ramón Vidal Romaní, catedrático emérito de Geología de la UDC BASILIO BELLO

En las Rías Baixas preocupan las consecuencias de la subida del nivel del mar

26 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Uno de los mayores especialistas en la geología de Galicia es Juan Ramón Vidal Romaní, catedrático emérito de la Universidade da Coruña.

-¿Qué riesgos existen desde el punto de vista geológico en las Rías Baixas?

-El problema que tenemos es el mar, pero no por las perturbaciones normales como son las mareas y los temporales, sino porque tenemos una costa, la atlántica, que está sujeta o abierta a la formación de pequeños tsunamis. Pueden venir de cualquier sitio, pero principalmente de las fallas activas que hay a 40 o 50 kilómetros de profundidad. Aparte de los fenómenos meteorológicos habituales, ese sería el riego que tienen las rías, que son unas zonas de costas bajas, generalmente sin acantilados muy elevados, aunque en algunos sitios si los haya. Hay una gran parte de esa costa que es arenosa. El problema de las costas bajas y arenosos es que en el caso de un tsunami están desprotegidas, lo que no ocurre con la costa de A Guarda a Baiona, que es acantilada y rocosa y donde no habría ningún problema.

-¿Algún otro fenómeno a tener en cuenta?

-Sí, uno muy importante y que es similar al anterior sería el efecto derivado de la subida del nivel del mar. Es un fenómeno que empezó hace 15.000 años. Ha subido casi 100 metros desde la posición en que estaba hace 15.000 años a la actualidad. Esta subida del nivel del mar está provocando una inundación de la costa, una destrucción sobre todo de las playas. No nos damos cuenta porque es un proceso muy lento, pero contiguo, que existe y de una manera que tenemos debajo del agua gran cantidad de tierras que hace tres o cuatro mil años estaban al aire. Los romanos estaban ocupando una costa que estaba a unos seis o siete metros por debajo de la línea actual de la orilla. No estamos hablando de cosas muy antiguas o geológicamente significativas.