Tercera dosis contra el covid en la residencia de Campolongo: «Aplaudieron todos»

Marcos Gago Otero
Marcos Gago PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Doce concellos del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés no registran contagios desde hace una semana

22 sep 2021 . Actualizado a las 13:51 h.

Los ancianos de la residencia de Campolongo, dependiende de la Consellería de Política Social, estrenaron ayer la tercera dosis de la vacuna contra el covid en los centros sociocomunitarios del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés. Fue una de las cuatro residencias a las que acudieron los técnicos del Sergas para la vacunación y a las que irán sucediéndose las demás a lo largo de los próximos días. En el caso de Campolongo fueron 88 los ancianos que se pusieron la vacuna. Solo uno no quiso hacerlo, por causas religiosas, según explicó el director del centro, Juan José López. Los demás, incluso algunos que no creen que exista el coronavirus accedieron al tercer pinchazo.

Cuando la dirección del centro anunció a los usuarios de la residencia que se iba a poner una tercer vacuna y que tocaba este miércoles, «aplaudieron todos», apunta Juan José López, que dirige esta residencia desde hace dos meses y medio. «Para ellos significa poder volver a la normalidad cuando antes, que os aseguro que hace falta pero ya». Indicó, por ejemplo, que las restricciones hacia fuera pueden ser más aparatosas, pero dentro de la residencia también siguen un protocolo estricto y para los ancianos ha sido todo un reto. Ponerse este pinchazo es para la mayoría lo mismo que decir que «ya estamos más cerca del final». La mayoría de los residentes se lo tomaron tan bien que hubo quienes fueron a la peluquería para sentirse guapas para la vacunación. En su opinión, la ocasión bien la merecía.

En una de las salas de la residencia, tres mujeres, recién vacunadas, aguardan a la prensa que se desplazó hasta la residencia. Todas estaban contentas de la tercera dosis y aunque una de ellas no le da mucho crédito a esto del coronavirus, también se dejó pinchar.