Negocios oscurecidos por la factura de la luz: «Se duplicó lo que pago»

María Hermida
maría hermida PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

La última factura eléctrica del Lelé II duplicaba a la anterior
La última factura eléctrica del Lelé II duplicaba a la anterior CAPOTILLO

No hablan de oídas. Con las cifras en la mano, dan cuenta del calvario mensual

19 sep 2021 . Actualizado a las 13:33 h.

La factura de la luz continúa siendo un jeroglífico para buena parte de los consumidores. Es difícil saber qué es cada uno de los concretos por los que se paga por mucho que desde las asociaciones de consumidores se trate de explicar. Pero hay algo que no admite duda posible: el importe final, ese hay que abonar a final de mes o cada sesenta días. Y esa cantidad ha aumentado de forma considerable en muchos recibos. Conocen bien esa realidad muchos negocios y empresas de Pontevedra, que cuando se estaban tratando de recomponer de la estocada de la pandemia se han dado de bruces con el encarecimiento eléctrico. No hablan de oídas. Con la factura de la luz en la mano, explican el cambio que esta dio en los últimos meses. Lo cuentan desde una peluquería, desde un bar de Pontevedra y desde un almacén de fruta. Son solo tres ejemplos. Pero podrían ser bastantes más.

Ana Barros regenta una peluquería en la calle Riestra. Lleva tres décadas atendiendo a su clientela. Reconoce que el covid «fue duro» y está orgullosa de seguir adelante con el negocio pese a lo que supuso la pandemia. Lo que no se esperaba es que tras capear con el confinamiento y demás consecuencias de la crisis sanitaria ahora tuviese que hacerlo con la factura de la luz. En su caso, el recibo, directamente, se ha duplicado: «Nosotros habitualmente pagábamos unos 120 o 130 euros de luz. Había meses en los que a lo mejor subíamos a 150. No era lo habitual, pero podía pasar. Pero es que el mes pasado fueron 250. Cuando lo vi eché las manos a la cabeza y pensé que esto no es normal, que en un momento tan duro en el que cerraron tantos negocios no puede venir un golpe así. Nosotros usamos electricidad todo el día, hasta el termo del agua es eléctrico, ¿qué vamos a hacer?», explica. No quiere verse abocada a subir los precios. Y mucho menos a bajar la persiana. Pero cree que las soluciones tienen que llegar pronto. Se le ocurre que, si no encuentra la fórmula para abaratar el precio de la luz, el Gobierno central debería al menos retirar el 21 % del IVA para las peluquerías. «Dicen que no somos de primera necesidad, yo digo que depende. Para muchas personas que no se pueden lavar y peinar en su casa sí lo somos», sentencia Barros.

Rafa Rúa, que regenta la cafetería Lelé en María y Lelé II en Pontevedra también se queja de la factura de la luz. Teclea en su móvil y enseguida encuentra el recibo del local de Pontevedra. Y señala: «En el establecimiento de Pontevedra lo normal era pagar 200 y pocos euros al mes y la última factura ha sido de 400 largos, concretamente de 486,15 euros. Es cierto que tenemos neveras, pero son nuevas y de bajo consumo, al igual que la cafetera. No veo cómo podemos reducir más nuestro consumo».