Fran Teixeira, el comandante de los años dorados del Teucro

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

XOAN CARLOS GIL

El balonmano gallego despidió este miércoles en Vigo al entrenador, al que alaban sus compañeros de Pontevedra

01 sep 2021 . Actualizado a las 19:13 h.

El balonmano gallego despidió ayer a Fran Teixeira, un entrenador que traspasó generaciones y convirtió su forma de dirigir en una seña de identidad que lo acompañó hasta el final de sus días. Falleció este martes en Vigo a los 63 años. Se despidió del balonmano en los banquillos del Chapela, pero dejó huella en el Teucro. Hace tres décadas que comandó la mejor época del conjunto azul durante ocho años, siete de ellos en Asobal, donde llegó a competir en Europa. Ascendió al equipo y lo mantuvo en la élite siendo siempre fiel a sus ideas. Deportistas, presidentes de clubes, federaciones y rivales recordaron ayer su vida deportiva.

«Pasamos muy buenos momentos. Él fue mi entrenador el 80 % de mi vida deportiva. Supo transmitir el carácter que tenía a todo el equipo, éramos una plantilla muy ajustada», apunta Geni, que fue capitán del Teucro durante esos años gloriosos. Para dar buena cuenta del carácter de Fran Teixeira en los banquillos cuenta una anécdota que lo resume a la perfección. «Fuimos a jugar a Cuenca, que era nuestro rival directo, y después de ir ganando en el primer tiempo, perdimos de uno. Al salir del partido nos subimos al bus y viajamos toda la noche, él fue haciendo gestiones porque al llegar, como castigo, nos hizo entrenar a las 8.30 de la mañana», relata Geni, que prosigue: «Como no había pabellones en Pontevedra porque era fin de semana, nos llevó a Poio. Bajamos del bus y nos vestimos para el entrenamiento». Esta anécdota es una buen ejemplo de como era Fran Teixeira.

El técnico vigués entrenó al Santa Cristina de Lavadores antes de incorporarse a las filas del Teucro, donde firmó los mejores ocho años de la historia del club. A pesar de que pasó por los banquillos del Octavio, del Gaia y del Sporting de Portugal, parte de su corazón era azul. «Fue uno de los primeros entrenadores que se atrevió a apostar por la gente de aquí, trajo a jugadores de la Sar y del Cisne e hizo un equipo con chavales de la provincia con los que logró el ascenso a Asobal», recuerda Santi Picallo. El presidente del Cisne lamenta la pérdida de un referente del balonmano gallego. «Hace menos de dos semanas que jugamos contra el Chapela. Ese día se le hizo un homenaje y nosotros también le quisimos hacer un detalle. Es una pena», lamenta el responsable del equipo.