Absuelta una víctima de maltrato que fue condenada por mentir en favor de su marido

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

La Audiencia considera acreditado que la mujer padecía «un medo insuperable» y existían «circunstancias de sometemento»

12 jun 2021 . Actualizado a las 04:29 h.

El 27 de abril del 2018, la Guardia Civil, alertada por cuatro personas que presenciaron la agresión de un hombre a una mujer en el entorno de la playa de Laño, en Samieira (Poio), detuvo al sospechoso. Ya por entonces la víctima se negó a declarar contra su marido y no quiso presentar denuncia.

Fijado un juicio rápido en el edificio judicial de A Parda, la mujer fue advertida de que podía acogerse a la dispensa a no prestar testimonio al ser el acusado su esposo, pero que si declaraba tenía la obligación de decir la verdad o podría cometer un delito de falso testimonio. Pese a ello, «manifestó que no había sufrido ningún tipo de agresión, que ni siquiera había existido discusión, que se había bajado del coche voluntariamente porque estaba mareada», de tal modo que «su marido la agarró para ayudarla a levantarse». Asimismo, dejó claro que este, «ni la había agarrado por la nuca, ni la había zarandeado, ni ella se había caído a consecuencia del zarandeo».

A pesar de su testimonio, su esposo fue condenado como autor de un delito de maltrato de obra en el ámbito de la violencia contra la mujer gracias a los testimonios aportados por las cuatro personas que avisaron a la Guardia Civil de Pontevedra.

Cuatro meses de prisión

En la sentencia, además, se instó a que se dedujera testimonio de particulares por la presunta comisión por parte de la víctima de un delito de falso testimonio. Y así fue, hasta el punto de que fue condenada a cuatro meses de prisión y el pago de una multa de 180 euros por un delito de falso testimonio.

Sin embargo, la Audiencia de Pontevedra revocó la condenada, declarando la absolución de la pontevedresa al estimar su recurso. La nueva sentencia incide en el hecho de que muchas víctimas de violencia machista «adoptan comportamentos dirixidos, exclusivamente, a procurar a impunidade dos seus agresores, non só acolléndose á dispensa do artigo 416 da Lei de Axuizamento Criminal, o que provoca moitas veces unha orfandade probatoria, senón mesmo asumindo a responsabilidade doutros delitos, como pode ser o de denuncia falsa ou de falso testemuño, actitudes que poden obedecer a situacións de temor, dependencias de diversa índole, presións do condenado ou de persoas próximas a este...». Añaden que lo de esta pontevedresa «é un destes casos, no cal as circunstancias de sometemento, dependencia, alteración psíquica e medo insuperable da agora apelante a determinaron a comportarse dun xeito que non debera, por iso, merecer o reproche penal de que foi obxecto».

Además, se recuerda que su declaración «non tivo ningunha eficacia práctica, xa que non serviu para que aquel fose absolvido».

Ansiedad y estrés

A este respecto, los magistrados acuden a la sentencia que condenó a su marido para hacerse eco de que «la actitud negacionista de la víctima no hace sino reforzarnos en la situación de sometimiento en la que debe estar la víctima para no pedir ayuda e incluso mentir a favor del que es su agresor». Además, ya entonces se acreditó que «sufría problemas de ansiedad», así como «una situación de cierto estrés en la acusada por la situación de violencia de género no reconocida que determinó que finalmente declarase a favor de su marido (...) cuando en la instrucción judicial de la causa se acogió a su dispensa de no declarar».