El conductor que murió con otros dos jóvenes en un accidente en Caldas no tenía carné

López Penide / María Hermida / Marcos Gago PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

El turismo en el que viajaban hizo una maniobra indebida tras salir de un cruce y se empotró contra un camión, haciendo que una persona que viajaba en este transporte saliese despedida. Entre las víctimas hay una joven de Vilagarcía

03 jun 2021 . Actualizado a las 18:13 h.

La N-640 a su paso por el término municipal de Caldas de Reis, en Pontevedra, volvió a teñirse de luto poco antes de las once y media de la noche de ayer, miércoles, a cuenta de un accidente de tráfico.

El siniestro, en el que se vieron implicados tres jóvenes, que iban a bordo de un turismo, y un camión, fue de tal brutalidad que quienes participaron en las labores de rescate siguen horrorizados con la situación vivida. Los tres ocupantes del turismo, tres jóvenes de entre 18 y 24 años, fallecieron en el lugar del accidente. Y resultó herida de gravedad una mujer de mediana edad que iba como acompañante en el camión y que, tras el impacto, salió despedida al volar por los aires el asiento del transporte. El coche siniestrado lo conducía uno de los jóvenes fallecidos, que no tenía carné de conducir. 

El siniestro se produjo a la altura del punto kilométrico 222, a la altura de San Andrés de César, en dirección al vecino municipio de Cuntis, poco antes del embalse del río Umia. El coche en el que viajaban los jóvenes, un Citroën Xsara, salió de un cruce en el que en teoría solo se puede ir hacia Cuntis. Pero, en este caso, y según indicaron desde distintas fuentes, hizo una maniobra indebida y giró hacia Caldas.

La Guardia Civil, tras observar las marcas sobre el asfalto y la posición de los vehículos, no solo sospecha que hicieron una maniobra indebida para girar hacia Caldas, sino que también obviaron la señal de stop previa. Directamente, el vehículo fue engullido por un camión de Frutas Moncho, en el que viajaba un matrimonio que iba camino de A Estrada a repartir mercancía.

El impacto frontolateral fue de tal calibre que la acompañante del camión acabó saliendo despedida y herida grave. El conductor del transporte, que estaba totalmente desolado y que dio negativo en las pruebas de alcoholemia y drogas que le realizaron, explicó a los medios de emergencias desplazados hasta el lugar del accidente que no pudo hacer nada para evitar el choque, que literalmente el coche se metió debajo del camión. El camionero tiene 56 años y su mujer y acompañante en el transporte tiene 52 años de edad. Ella, de nombre Gloria Outón, tras salir despedida del camión impactó contra el asfalto y, aunque en principio no se teme por su vida, tiene rotura de tobillo, brazo, cadera y también un golpe en la cabeza. 

Al volante del Citroën Xsara iba Cristian Montes, de 19 años y vecino de Moraña, que falleció en el acto y que conducía pese a no tener carné, tal y como confirmó esta mañana la Guardia Civil. En la parte trasera viajaba Álex Castro, de 24 años, vecino de Caldas y propietario del coche, aunque no lo condujese. De copiloto iba una joven llamada Beatriz Fontenla, natural de Vilagarcía de Arousa y de 18 años de edad. Ella fue la única que todavía pudo pedir auxilio tras el  siniestro, pero falleció también poco después, mientras trataban de rescatarla del amasijo de hierros al que quedó reducido el turismo, sin que se pudiese hacer nada por salvarle la vida. 

Hasta el lugar del accidente se desplazaron medios de emergencias: la agrupación de Protección Civil y la Policía Local de Caldas, Protección Civil de Cuntis, Bombeiros, Guardia Civil de Tráfico y 061. La situación en la que quedó el vehículo fue tan complicada que se hizo necesaria la intervención de dos dotaciones de los bomberos para excarcelar a las víctimas. Dada la magnitud del siniestro, en la madrugada se pidió a los usuarios de la carretera que utilizaran vías alternativas.

Dada la tragedia y la brutalidad del siniestro se dio aviso al Grupo de Intervención Psicolóxica en Catástrofes e Emerxencias (GIPCE), que se puso a disposición de los familiares de las víctimas. El luto manda hoy en Vilagarcía, Moraña y Caldas, de donde eran los fallecidos. 

«Te queda mal cuerpo, nunca te gusta ver a una persona fallecida y menos que sean tres conocidos»

Los integrantes de la agrupación de Protección Civil de Caldas estuvieron entre los primeros desplazados al lugar del siniestro en la N-640. David Torres Suárez fue uno de los que participó en el dispositivo en el fatídico cruce de carreteras. «Te queda mal cuerpo, nunca te gusta ver a una persona fallecida y menos que sean tres conocidos».

Al llegar al lugar, apunta Torres, «lo primero que hubo que hacer fue atender a la copiloto del camión, que estaba en la carretera». También intentaron auxiliar a la joven que iba en el turismo y que aún estaba viva, aunque gravemente herida. Sin embargo, el vehículo estaba en un estado tan malo que no fueron capaces de sacarla desde Protección Civil.

Tuvieron que intervenir los bomberos. «Atendimos a la chica del vehículo, pero no llegábamos a ella porque había que excarcelarla. Cuando los bomberos de Vilagarcía procedieron al abatimiento del techo, la chica ya había fallecido en ese momento». Recalca este voluntario de Protección Civil que el coche estaba «destrozado» y que «hubo que quitar las dos puertas izquierdas, la delantera y la trasera, y hacer el abatimiento del techo».

«El conductor del camión  estaba en estado de shock»

Del conductor del camión, Torres recuerda que «estaba en estado de shock, es normal, porque fue también el primero que avisó al 112». El punto kilométrico 222 de la N-640, por otra parte, no es un escenario al que Protección Civil acuda con frecuencia por causa de accidentes. «Un accidente así en esta zona es raro, porque es una zona tranquila. Es a la que menos venimos por accidentes de circulación».