Proponen indemnizar con 19.000 euros a la familia de un varón al que dejaron una compresa en el abdomen tras una operación en Pontevedra

c. b. PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Exterior del hospital Montecelo, en Pontevedra
Exterior del hospital Montecelo, en Pontevedra CAPOTILLO

El Consello Consultivo alude a que no existe en el Chop un protoco escrito para la comprobación y recuento de material y objetos quirúrgicos

15 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Familiares de un hombre que falleció en el hospital Montecelo de Pontevedra el 14 de enero del 2019 presentaron a finales de ese año una reclamación de responsabilidad patrimonial contra la Consellería de Sanidade. Entendían que existió una «actuación negligente» por parte de los médicos que operaron al varón aquel 2 de enero. Una intervención para la extirpación de un riñón que finalizó a las 15.30 horas de ese día. No obstante, «el olvido» de una compresa quirúrgica derivó necesariamente en una segunda operación para su retirada horas después. A raíz de esa segunda intervención el paciente sufrió un sangrado masivo y un empeoramiento de su situación, que desencadenó en su muerte. La familia pedía una indemnización de 266.195 euros.

La consellería solicitó dictamen al Consello Consultivo de Galicia al ser una cuantía superior a 30.000 euros. Este órgano informa desfavorablemente la propuesta de resolución desestimatoria y sostiene que es procedente indemnizar a la viuda con 10.000 euros y cada uno de sus tres hijos con 3.000 euros.

El Consello Consultivo alude a que el hospital no cuestiona que en la operación se produjo «la permanencia involuntaria» de una compresa quirúrgica en el abdomen del hombre, pero sí rechaza que hubiera mala praxis. Para este órgano, a la hora de valorar la generación involuntaria de una lesión al paciente, tiene especial relevancia el hecho de que no exista en el Chop un protocolo escrito para la comprobación y recuento de gasas, compresas y otros objetos quirúrgicos que permita parametrizar la actuación médica. Según un informe del servicio de urología del hospital, lo que existe es «un protocolo no escrito».