Cribado con test de saliva para casi 3.600 trabajadores del área sanitaria

Cristina Barral Diéguez
cristina barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Ramón Leiro

El Sergas mantendrá las pruebas poblacionales a pesar de los resultados

25 feb 2021 . Actualizado a las 05:10 h.

Está en marcha un cribado masivo dirigido a los profesionales del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés de todas las categorías. Se hace con test de saliva y el objetivo es detectar contagios de SARS-CoV-2 en trabajadores asintomáticos. La prueba, voluntaria, se ofrece al personal de los tres hospitales públicos (Montecelo y Provincial, en Pontevedra, y O Salnés, en Vilagarcía) y también a los de atención primaria. Se trata de una población diana de cerca de 3.600 trabajadores.

Desde la dirección no precisaron por qué se realiza el cribado en estos momentos, haciendo hincapié en que «seguimos en pandemia» y «hay que cuidar al cuidador». Otras fuentes sanitarias apuntaron que podría servir también para comprobar la efectividad de la vacuna contra el covid, que ya han recibido muchos trabajadores, pero no todos. El primero en inmunizarse fue el personal con atención directa a pacientes de coronavirus y por tanto más expuesto (urgencias, unidades de cuidados intensivos, plantas covid...), si bien se vacunó por error a personas de otros departamentos. En una segunda fase se vacunó a otros trabajadores, entre ellos, al colectivo de celadores, y algunos todavía no han recibido la segunda dosis porque no han pasado los 21 días establecidos.

En todo caso, este cribado a todo el personal de atención hospitalaria y primaria se ve con buenas ojos para poder detectar nuevas infecciones y cortar la cadena de transmisión del virus. Sin embargo, algunas voces aventuraron ayer que va a ser «un fracaso» porque en algunos servicios de Montecelo se obligaba a entregar el tubo con la muestra de saliva entre las 8 y 9 horas del jueves, independientemente del turno de trabajo. «Yo no fui a llevar la muestra porque no vivo en Pontevedra y tenía turno de noche y me obligaban a entregar el tubo en el hospital a esa hora, como máximo mi supervisora me hijo hasta las 10 horas», señaló una enfermera.