«Fue volver a nacer. Por suerte, estoy bien y no tengo secuelas del covid»

Cristina Barral Diéguez
cristina barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Valentín Otero, que pasó el covid hace diez meses, cuenta cómo fue su recuperación
Valentín Otero, que pasó el covid hace diez meses, cuenta cómo fue su recuperación Martina Miser

Valentín Otero cuenta cómo fue su recuperación tras su batalla en la uci

18 feb 2021 . Actualizado a las 13:58 h.

Valentín Otero saludaba con el pulgar derecho levantado desde la ventana de su casa de Mosteiro, en Meis, el pasado 14 de abril. Aquel martes acababa de llegar a su domicilio tras recibir el alta hospitalaria y después de haber batallado contra el covid doce días en la unidad de cuidados intensivos (uci) de Montecelo. Estuvo intubado, necesitó ventilación mecánica y perdió quince kilos y toda la musculatura. El Valentín de la foto que acompaña a este reportaje poco tiene que ver en lo físico con aquel de hace diez meses.

Al otro lado del teléfono también suena distinto y está más hablador. «Después de salir de donde salí, fue volver a nacer. Por suerte ahora estoy bien y no tengo secuelas», relata Valentín, de 61 años y un hombre que se dedicó a la informática en el sector de la salud. La suya fue, sin embargo, una recuperación larga y no exenta de incertidumbre. Dice que ahora está igual que antes del coronavirus, aunque tardó tiempo. «La verdad es que fueron meses tranquilos, relajados, hice una vida normal poco a poco. Me alimenté bien y caminaba lo que podía», cuenta. Al principio se encontraba cansado y sufría fuertes dolores en la musculatura y también en el pecho y el estómago. «El médico me decía que todo procedía de este problema y que iría desapareciendo. Desde diciembre para acá ya me siento mejor».

Valentín comenta que siempre durmió bien y ese buen sueño también contribuyó a su recuperación. En su caso, no lo llamaron del hospital para pasar por la consulta pos covid, sí para donar plasma dentro de un estudio para conocer la duración de la respuesta inmune al virus. «No pude donar porque hace muchos años me habían hecho una transfusión de sangre». Este vecino de Mosteiro se emociona al recordar su vuelta a casa tras su paso por el hospital. «Es una sensación muy difícil de explicar. Contagiarse fue una sorpresa para mí y para mi familia. Yo llegué a estar en una situación muy crítica, estando en la uci llamaban a mi familia una vez al día y hubo un momento en que les dijeron que se prepararan para lo peor, hubo doce o catorce horas angustiosas. Quizá por eso hasta hoy me tienen en pañales», confiesa.