Un liga entre confinamientos

El Cisne aplazará tres jornadas por covid que recuperará entre semana


pontevedra / la voz

El debut del Cisne en Asobal está siendo una yincana de altibajos que nunca se imaginaron. El covid está marcando la competición a todos, pero a ellos le condiciona algo más, se juegan el descenso. Después de que cinco jugadores y dos miembros del cuerpo técnico superasen en octubre el coronavirus, la pandemia ha vuelto a confinar a todo el equipo, salvo a esos siete ya inmunizados y a Álex Chan, que no estuvo en riesgo por estar concentrado con la selección estadounidense. Han tenido que aplazar el partido del pasado sábado contra el Granollers y ahora han solicitado la suspensión también del encuentro contra el Cangas, previsto para el próximo 20 de febrero. Esto supone parar otra vez durante un par de semanas y volver a retomar la competición en desigualdad respecto al resto de equipos. «Son partidos claves como el del Cangas o el de Puerto Sagunto, al que llegaremos, si todo va bien, después de haber entrenado solo unos días», explica el presidente del Cisne Dicsa Modular, Santi Picallo.

El pasado sábado fue el primer contacto con los rastreadores después de que uno de los jugadores diese positivo y obligase a poner en cuarentena a casi toda la plantilla. Algunos miembros del equipo todavía acudieron ayer a hacer las PCR para comprobar si los jugadores confinados eran positivos o no. «Están tardando hasta cuatro días en hacer las pruebas. Creemos que quedará así, que no habrá más contagios, porque estamos haciendo muy bien las cosas y los jugadores se reparten en cuatro vestuarios», explica Picallo, que espera la respuesta de la Federación Española de Balonmano sobre los aplazamientos.

Retransmisión por televisión

Además del aspecto deportivo, también el económico está tocado. «Nos televisaban estos dos partidos y ya estaba todo cerrado con la publicad y los vinilos hechos. Al final no cobramos nada y perdemos dinero», lamenta Santi Picallo, que se resigna ante una temporada en la que no acaban de disfrutar con tranquilidad. Está marcada por los altibajos que marca la pandemia. Por delante tienen 14 encuentros para intentar evitar los últimos cuatro puestos de la tabla, los del descenso directo. Ahora están en el puesto 17, con siete puntos , pero todavía tienen que jugar contra el Sagunto, en décimo sexta posición, con nueve puntos.

Y es que desde que regresaron del parón navideño y del Mundial solo pudieron disputar un partido, el que jugaron contra el Cuenca el pasado 2 de febrero. Lo hacían después de 48 días sin competición y ahora volverán a parar durante más de dos semanas antes de iniciar la recta final de la competición. El entrenador, Javier Martínez, Jabato, ha recalcado en muchas ocasiones como afecta esto a la competición y en especial a los jugadores que han dado positivo.

Cuando se reincorporen, el campeonato no entiende de pandemias y pone sobre la pista a un equipo que tiene el ritmo de juego frente a otro que lleva parado tres semanas. El resultado es una competición «adulterada» en la que no se lucha con las mismas armas. Por poner un ejemplo, cuando se levante el confinamiento tendrán unos días para entrenar antes de visitar al Puerto Sagunto, donde se jugarán media liga ante un equipo que no ha parado. Por delante quedan 28 puntos vitales para la supervivencia.

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