¿Quién hizo trampas al solitario?

PONTEVEDRA

La tercera ola de la pandemia ahoga el Entroido pontevedrés, anula la Semana Santa y condiciona el futuro de otros eventos, al menos, hasta junio.

17 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Lo que no consiguió la dictadura lo ha logrado el maldito coronavirus. El bicho que condiciona nuestras vidas desde hace más de diez meses, dejará a la ciudad de Pontevedra sin el Entroido. Un tiempo de troula que este año ha sido capado por las restricciones obligadas por la pandemia.

La ciudad de Pontevedra que, en tiempos de Franco esquivó la censura y las prohibiciones celebrando los carnavales al abrigo de las entidades recreativas con la complicidad de muchos, padece en este 2021 la forzosa cancelación que obliga el covid.

No es Pontevedra una excepción, sino una de las muchísimas evidencias del daño ocasionado por la pandemia. Tanto para la salud mental de miles de ciudadanos que necesitábamos del tiempo lúdico del Entroido para restañar las heridas que nos han dejado diez meses de protocolos, distancias, mascarillas, geles y demás. Del mismo modo que los pontevedreses no dispondremos de ese alivio que la permisividad carnavalesca nos iba a otorgar, ocurre con los concellos ourensanos del triángulo mágico, que también por primera vez desde el franquismo, se ven obligados a suspender sus respectivos Entroidos.