«Antes hacían mucha vida en la calle y hay que evitar el deterioro físico»

Residencias con usuarios autónomos incorporan animación a su programa


pontevedra / la voz

Las dos residencias públicas de mayores de la provincia de Pontevedra con usuarios autónomos, la de Marín y la de A Estrada, acaban de incorporar a sus servicios la figura de un animador sociocultural. En el caso del Fogar do Maior de Marín su directora, Olivia Rial, explicó ayer que desde hace tiempo venían reclamando este personal especializado para paliar la falta de salidas del centro debido a la pandemia. En esta residencia ubicada en la calle Ezequiel Massoni sus 50 usuarios son autónomos.

«Por el tema del coronavirus las salidas al exterior están muy limitadas. Nosotros estamos en pleno centro de Marín y antes los residentes hacían mucha vida en la calle. En verano, en función de cómo iba la evolución de los contagios, hubo momentos en que pudieron salir algo más, pero ahora mismo solo pueden hacerlo para citas médicas», señala la directora.

De ahí la importancia de contar con un animador sociocultural que complementara la labor que realiza la terapeuta que ya tiene esta residencia. «Esta situación se está prolongando en el tiempo y hay que evitar el deterioro físico y cognitivo en la medida en que se pueda. Si esta situación es muy dura para todo el mundo, lo es más para ellos, sobre todo en Navidad», remacha Olivia Rial. Hasta el momento, el Fogar do Maior superó la primera y la segunda ola sin ningún contagio entre sus residentes. Sí mantiene una trabajadora infectada con el virus SARS-CoV-2.

Ana Ríos, animadora sociocultural, empezó con sus actividades en la residencia de Marín el pasado 30 de diciembre tras hacerse una prueba PCR que dio negativa. Hasta ayer llevaba tres jornadas de talleres. La otra pata es que la aporta Uxía López, la terapeuta. De lunes a viernes habrá dos horas diarias de animación para los usuarios. Pero, ¿qué tipo de actividades hacen? Ana comenta que cuando se alteran las rutinas es fundamental que haya alegría y actividad. «De lo que se trata es de animarlos, ya que no pueden salir, para evitar o frenar ese deterioro cognitivo a través de talleres y juegos».

En el caso de la residencia de Marín se llevan a cabo talleres de animación para fomentar las relaciones sociales entre los residentes; juegos tradicionales como los bolos o la petanca; talleres de orientación a la realidad y de actualidad. Ana Ríos apunta que el taller de orientación a la realidad se realiza con calendarios para saber qué día y qué hora es. La desorientación temporal cuando se lleva tanto tiempo encerrado es bastante habitual, asegura la animadora. El taller de actualidad de ayer se enfocó al día de Reyes, pero otras veces abordan historias de distintos países.

En lo que sí inciden desde la residencia de Marín es que las actividades se realizan en dos grupos estables de convivencia que no tienen relación entre ellos. Es una medida más de protección para minimizar el riesgo de contagio.

¿Cómo están respondiendo los usuarios? Ana dice que muy bien. «En los juegos el que más le gusta son los bolos. Jugamos de dos maneras distintas durante las dos horas. Participan y son ellos los que insisten en hacer cosas». La animadora recalca que también tienen actividades de perfil deportivo como la gimnasia de mantenimiento. La previsión de la residencia es que este personal contratado por la Consellería de Política Social se quede hasta finales de marzo.

Al menos cinco centros de mayores han recibido la vacuna

 

La vacunación contra el covid se inició en Galicia el 27 de diciembre en la residencia Porta do Camiño de Santiago. En el área sanitaria de Pontevedra y O Salnés arrancó dos días después, el 29 de diciembre, en un centro pequeño, el Fogar Residencial Servisenior de Vilagarcía, donde recibieron la primera dosis de la vacuna de Pfizer y BioNTech 46 personas, entre usuarios y trabajadores.

Desde entonces, ¿cuántas residencias han pasado por este proceso? La Consellería de Sanidade no aporta datos concretos argumentando que el plan de vacunación es «de uso interno» y no para hacer público. En este sentido, fuentes del departamento autonómico dan por hecho que se va a modificar más de un vez, dependiendo de lo que decida la dirección de cada área sanitaria en función de la situación de cada centro. Tras Servisenior, el 30 de diciembre recibieron la vacuna unas 200 personas en la residencia Ballesol de Poio. El último día del año 2020 se inmunizó a usuarios y empleados del asilo de Caldas de Reis y de la residencia de Caser en Vilaboa. Este martes le tocó el turno a la residencia Divina Pastora de Vilagarcía, donde estaba fijada inicialmente para el 30 de diciembre. La residencia de Campolongo, en Pontevedra, estaba prevista para el 31 de diciembre, pero se suspendió sin trascender el motivo. En el Fogar do Maior de Marín se vacunará, si no hay cambios, este viernes, 8 de enero.

La intención del Sergas era completar el blindaje de las residencias del área en tres semanas, inmunizando a 1.900 personas. En Galicia el plan pasa por vacunar a 12.200 personas cada semana, reservando un tercio para garantizar la segunda dosis.

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