«Ir a Madrid es la última bala que nos queda en la recámara»

Siete hosteleros parten hacia el Congreso para exigir un rescate como el de la banca


pontevedra / la voz

Ni siqueira la lluvia le dio una tregua a los siete hosteleros que esta mañana partieron hacia Madrid.Con una media de 40 kilómetros diarios esperan llegar en dos semanas al Congreso de los Diputados y exigir un rescate para el sector como el que tuvo la banca en la anterior crisis. Después de partir con una manifestación desde la sede de la Xunta en Pontevedra, los siete peregrinos de la hostelería se despidieron de sus compañeros en la plaza de España para gastar «la última bala que nos queda en la recámara», señalaba Rafael Rúa, propietario del Bar Lele.

Siete hosteleros irán caminando y cuatro más los acompañarán desde los vehículos de apoyo. Saben que los que le queda por delante es duro, pero no peor que lo que están atravesando desde el pasado marzo. «Tenemos que dar de comer a nuestras familias, las ayudas filtran al 80 % de quienes las pedimos», apunta Juanjo Gondar, de la Posada de Lapamán y la Casa do Sear. Está junto a su hijo, mientras se ajusta la mochila que le acompañará en una travesía sobre la que reconoce que no sabe lo que le espera. Está acompañado de la responsable de Meigas Fóra y Lorena Rodríguez, de la Taberna de Juan. También caminan los dueños de La Pomada, la Favorita y La Moncloa. «Qué todos sepan que esto no es una excursión, es un sacrificio muy grande en nombre de todos», apunta Rafael Rúa, después de recorrer durante una hora el centro de la ciudad como han hecho de forma periódica las últimas semanas. En el manifiesto leído por Hoempo lanzaron un mensaje unánime: «¿Por qué tenemos que asumir nosotros el coste social? El rescate es ya el único camino para salvar a este sector?».

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