La incertidumbre marca la vuelta a las aulas de más de ocho mil niños

Infantil y primaria regresan al colegio escalonadamente entre hoy y mañana


PONTEVEDRA / lA vOZ

Hoy volverán los madrugones, los despertadores sonarán de nuevo como lo hacían en marzo para cerca de ocho mil niños de Pontevedra que después de seis meses cruzarán la puerta del colegio. Será un reencuentro sin abrazos, sin besos y escalonado para intentar poner freno a la propagación del covid. Esta mañana será el turno de los alumnos de cuarto (3 años) y quinto (4 años) de educación infantil, primero, segundo y tercero de primaria, mientras sexto (5 años) de educación infantil, cuarto, quinto y sexto de primaria empezarán mañana.

La vuelta a la actividad estará marcada por una jornada de huelga «por un ensino público presencial con seguridade» convocada por los sindicatos para hoy y para el próximo 16 de septiembre. Y no solo con eso, sino que coincide con el día en que se espera que entren en vigor las restricciones para intentar frenar el aumento de los casos de covid. Entre tanta incertidumbre los pequeños volverán a una rutina marcada por las aulas burbuja y los grupos estables de convivencia para minimizar los riesgos. Los equipos directivos y el profesorado de los veinte centros de Pontevedra han pasado los últimos diez días adaptando el protocolo de seguridad e higiene a sus centros. De tal modo, que los niños que hoy vuelven a la actividad lectiva tendrán caminos marcados en los pasillos, se sentarán en mesas separadas o agrupadas de tal forma que no haya intercambio de grupos, usarán mascarilla y saldrán de forma escalonada al recreo. Será un año en el que la incertidumbre marque el devenir del curso.

El problema está, para muchos docentes, en el momento en el que empiece a haber positivos entre el profesorado o por la coyuntura actual haga falta reforzar algún aula. Solo los centros grandes, como el Álvarez Limeses, Campolongo o Froebel, cuentan con nuevos profesores para el desdoble de clases que superaban ya la ratio. En el caso del colegio de Joaquín Costa se desdoblará el aula de sexto y habrá tres cursos en esa línea. En los centros han tenido que habilitar un aula covid para trasladar a los niños que durante la jornada lectiva se encuentren mal, dándose la particularidad de que puedan tener síntomas compatibles con covid y no serlo, tal y como explicó en una entrevista reciente en Radio Voz, César Pérez Ares, jefe territorial de Educación.

¿Y los comedores?

El funcionamiento de los comedores es la mayor incógnita que tienen las familias de Pontevedra. El presidente de la Fanpa, Rogelio Carballo, reconocía ayer que empezar esta semana a dar el servicio es imposible. Están a al espera de que la Consellería de Educación dé viabilidad a la propuesta respaldada por la jefatura territorial para que el colectivo reciba el respaldo económico que demanda. El servicio sube semanalmente de los 83 a los 117 euros por niño y la Fanpa pide que la Xunta asuma la diferencia para que no repercuta en las familias. «Estamos preparados para cando nos digan que podemos, arrancar, estamos colaborando cós colexios para que nos comuniquen os grupos estables e traballar de igual xeito nos comedores», apunta Carballo, que reconoce que en cuanto tengan el visto bueno de Santiago necesitarán un par de días para empezar. Solo en los colegios públicos hay más de 800 alumnos inscritos en el servicio de comedor.

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