Atención primaria destaca su papel en la pandemia pese a la falta de medios

Los profesionales subrayan que los centros de salud nunca estuvieron cerrados


pontevedra / la voz

El 2019 fue un año muy reivindicativo en atención primaria. Profesionales del primer nivel asistencial de la sanidad pública salieron a la calle y llegaron a ponerse en huelga para reclamar más medios materiales y humanos y más tiempo para sus pacientes y para poder hacer educación para la salud. Reclaman mayor capacidad resolutiva porque, dicen, tienen mucho que aportar. Las plantillas de primaria del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés no fueron una excepción en el conjunto de Galicia y se organizaron en torno al movimiento de las asambleas de áreas sanitarias (AAS).

La Xunta, por su parte, tenía en marcha un plan para reorganizar y potenciar la atención primaria que, pese a tímidos avances, no convencía a muchos de los profesionales. Pero en marzo llegó la pandemia y las prioridades sanitarias obligaron a aparcar movilizaciones y a dedicar los esfuerzos a contener la emergencia. Los centros de salud, al igual que sucede con los ayuntamientos, son en muchos casos la primera referencia para los ciudadanos.

Médicos y enfermeros de primaria de Pontevedra y O Salnés consultados por La Voz coinciden en que, consciente o inconscientemente, el Sergas no explicó bien la nueva realidad en los ambulatorios, lo que llevó a trasladar el mensaje erróneo de que los consultorios llevan meses prácticamente cerrados. «Faltó más pedagogía en ese sentido. Hay gente que lo entiende y está contenta, y otra mucha que utiliza cualquier excusa para echarnos tierra encima. Lo que está claro es que en esta situación los centros de salud no pueden volver a ser centros sociales», comentaba hace unos días Yolanda Fernández, facultativa en Bueu.

Los consultorios han recuperado toda la actividad asistencial anterior a la pandemia, pero el grueso de la atención sigue siendo telefónica. Cada ambulatorio pactó con la Xerencia su agenda, dejando unos huecos presenciales por facultativo y día. Cuando el médico estima que hay que ver a un paciente presencialmente se le cita, y por supuesto se atienden las urgencias, recalcan. El gran problema, comentan los profesionales, es la sobrecarga también en estas circunstancias. No hay prácticamente sustituciones por vacaciones o ausencias y los facultativos tienen que intersustituirse y asumir el cupo de los compañeros que faltan. Una situación que se agrava en centros pequeños o de zonas costeras donde crece la población. El centro de salud de Forcarei, por ejemplo, lleva varias jornadas sin médico por enfermedad de un facultativo -el otro se jubiló y no se cubrió-, según denunció ayer el sindicato O´Mega.

El seguimiento de los positivos por coronavirus también recae sobre primaria. Aunque muchos dicen no saber cuántos rastreadores hay en el área sanitaria y dónde están físicamente, en algunos centros se colabora en esas tareas con los contactos estrechos. Carlos Bastida, médico en Marín, alude a que primaria hace una importante labor de rastreo para detectar posibles casos asintomáticos, aunque otros compañeros cuestionan abiertamente el papel de la llamada central de seguimiento de contactos (CSC), a la que no tienen acceso.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Atención primaria destaca su papel en la pandemia pese a la falta de medios