Los turistas de las Rías Baixas se olvidan de comprar lotería de Navidad

Caen las ventas en las administraciones de Sanxenxo, Bueu y Pontevedra


pontevedra / la voz

Hay quien dice que en tiempos de crisis nos entregamos más a la fortuna. Pero los datos de venta de lotería suelen apuntar más bien a lo contrario. Durante los años siguientes a la crisis del 2008, las ventas de lotería de Navidad a nivel nacional se vieron muy afectadas. Para saber cómo afectará la nueva crisis derivada del coronavirus a la lotería de este año habrá que esperar hasta diciembre y a los balances finales, pero los loteros de Pontevedra y sus alrededores ya tienen algunos indicios.

La venta de lotería de Navidad en los centros turísticos, como Sanxenxo, Portonovo y Bueu suele vivir en verano un pico gracias a los visitantes de todo el país que adquieren décimos en los lugares en los que están de vacaciones y que luego reparten entre sus familiares. Pero este año, ya se sabe, no está siendo bueno en términos turísticos.

«No hay gente, no hay turistas, y los que vienen gastan menos», indica Sonia Álvarez, trabajadora de la administración de loterías Elmar de Portonovo. Cholo Moldes, que regenta la Administración de Loterías de Sanxenxo, confirma la tendencia: «Este ano está sendo bastante máis frouxo. É certo que aínda queda, pero agora mesmo estamos vendendo un 30 % menos que o anterior».

En el otro lado de la ría, en Bueu, los últimos años habían sido magníficos en lo que respecta al turismo y a la venta de boletos. «Fuimos vendiendo. Hubo menos turismo, pero la gente de aquí o los visitantes más fieles, siguieron viniendo y ayudaron a sobrellevarlo. En todo caso, peor que los años pasados», relata Vanesa Entenza, dueña de una de las administraciones del pueblo.

La situación es aún más complicada en Pontevedra. Los turistas de Sanxenxo y alrededores suelen aprovechar los días de lluvia para visitar la capital provincial y hacer desembolso. Pero en un verano tan seco, las visitas se han limitado a unos pocos días. «En agosto, y especialmente en la semana de fiestas, mejoró, pero nunca tan bien como en años anteriores», comenta Jeimy, que trabaja en una de las administraciones del centro. Ella calcula que han vendido un 20 % menos que el año pasado a estas alturas.

Carmela, que regenta la administración que lleva su nombre en la avenida Reina Victoria es bastante pesimista: «Está yendo muy mal. ¡Si no viene gente! Así es imposible. Estamos vendiendo la mitad de la mitad del año pasado». Y señala a un problema añadido: «Los bares y restaurantes, que normalmente venden muchos décimos, este año nada. Los hoteles tienen menos huéspedes. Y de los colegios no se sabe nada. Pero los niños no podrán organizar excursiones».

Salvados por la bonoloto

No obstante, las sensaciones que perciben en la Delegación provincial de Loterías y Apuestas del Estado, situada en Vigo, no son tan malas. De momento, no manejan cifras, pero de los contactos que mantienen semanalmente con todas las administraciones de la provincia concluyen que el batacazo ha sido menor de lo esperado. Jose Antonio de Román, delegado de Loterías en Pontevedra, habla de un mal julio, pero de un agosto «similar a otros años». Señala que en otras zonas turísticas de España la bajada ha sido mayor y achaca esas diferencias a que a las Rías Baixas han seguido acudiendo turistas nacionales.

Las administraciones de lotería consultadas no lo ven igual: «La lotería de Navidad es lo que más levanta la temporada y este año no parece que vaya a levantar demasiado», lamenta Sonia Álvarez. Mientras tanto, son otros sorteos los que van ayudándoles a sobrellevar el día a día. Todos coinciden que las ventas de primitiva y bonoloto han crecido o, al menos, se han mantenido. También los envíos a clientes habituales que han decidido no veranear en Galicia este año. Cholo, por ejemplo, hoy ha respondido «a pedidos que me chegaron dende Navarra, Asturias, Toledo e Madrid». Pero sigue sin ser suficiente: «Me temo lo peor para el año que viene», expresa Álvarez. Pilar López, propietaria de la administración de la travesía Padre Amoedo, intenta ser optimista: «Yo creo que la venta fuerte vendrá a partir de octubre».

Entenza, mientras, recuerda una de las frases que más repiten los clientes al entrar en su administración: «Después de todo lo que pasamos… Este año seguro que toca». A ver si es cierto y este 2020 trae alguna alegría.

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