La hostelería se apunta al doble turno para garantizar la viabilidad

«Llevamos mejor ritmo de reservas que antes de la crisis», comenta algún local


Pontevedra / la voz

Hacer compatible las restricciones sanitarias derivadas de la pandemia de coronavirus con la viabilidad económica de los locales de hostelería está siendo un quebradero de cabeza para el sector en Pontevedra. De hecho, esta situación está provocando que buena parte de los establecimientos que ya han abierto sus puertas o lo van a hacer en los próximos días estén optando por ofrecer un doble turno tanto en las comidas como en las cenas.

Es el caso de El Viajero del Norte, desde el que destacan que es algo que ya han implantado «porque hemos tenido que reducir al 40 % el aforo y estamos obligados para que sea rentable. La verdad es que los clientes lo están acogiendo bastante bien, no hay quejas». Algo parecido ocurre en la Vinoteca Bagos, que hoy retoma la actividad adaptándose a la nueva normalidad: «Estamos intentando hacer un doble turno metiendo gente a eso de las ocho y media o nueve de la noche, y un segundo entre diez y media, y once», inciden.

De igual modo, es algo que tienen ya previsto en el Restaurante Santa Clara cuando reabra sus puertas el próximo martes, 2 de junio. «Tuvimos que acondicionar el local para amoldarnos a la normativa en materia de higiene sanitaria y aforo», apuntan antes de confirmar que «trabajaremos con doble turno. En caso contrario, es inviable porque somos un restaurante muy pequeño, hemos tenido que reducir el aforo y necesitamos todas las mesas para poder trabajar bien. Sí o sí, necesitamos el doble turno».

Por su parte, en el Envero, que ayer comenzaron a servir cenas y comidas en su local, el doble turno era algo que ya existía antes de que se decretara el estado de alarma por el coronavirus. No obstante, su responsable remarcó que se va a incidir por dos motivos principales: «El primero, porque nuestro aforo es pequeñito y, el segundo, porque nuestra cocina es reducida y supone un problema si viene todo el mundo a la vez. Lo que nunca vamos a dar es un servicio malo», recalca.

No lo tienen tan claro, por el contrario, en Casa Román, donde, si bien no descartan hacerlo en casos puntuales como ya se venía haciendo, señalan que, de forma genérica, no es compatible con una filosofía de negocio como el suyo que apuesta por comidas y cenas «más pausadas, más largas». Eso sí, consideran que sí es algo viable en la zona de tapería, teniendo en cuenta que, en todo caso, están pendiente de concluir una reforma importante de la cocina, por lo que no será hasta el 5 u 8 de junio, «como tope», que Casa Román retome el servicio de comidas

Reservas a buen ritmo

En paralelo con el doble turno, buena parte de los locales consultados se está decantando por incentivar el sistema de reservas. Es algo que, según explican desde El Viajero del Norte, está directamente relacionado con «la reducción del aforo» de los negocios, por un lado, y por el hecho de que «la normativa dice que preferentemente se trabaje con reservas», por otro.

En el caso de este establecimiento ubicado en la calle Charino, y de cara a este fin de semana, las reservas no es que vayan «bastante bien», es que «llevamos mejor ritmo de reservas que antes de la crisis. No tenemos queja». En todo caso, y en el momento de realizar el presente reportaje, aún había disponibilidad de mesas, como también ocurre, por poner unos ejemplos, con el Envero o el Bagos, que, en el caso concreto, de este último, todavía no están completos. Eso sí, hay que tener en cuenta que «el viernes por la noche hay una mayor demanda».

Pero no todos optan por implantar la reserva anticipada, toda vez que aún son numerosos los locales, muchos de ellos ubicados en el casco histórico de Pontevedra, que siguen optando por mantener la forma tradicional de negocio.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La hostelería se apunta al doble turno para garantizar la viabilidad