Aparece en Sanxenxo un delfín muerto atacado por arroaces en la ría

Los biólogos de Cemma determinan que el animal, que varó en la playa de Canelas, fue mordido y sufrió traumatismos internos


Sanxenxo / La Voz

El ataque de probablemente varios arroaces acabó con la vida de un delfín común, cuyo cuerpo apareció varado en la playa de Canelas, en Sanxenxo, esta semana, según informó la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (CEMMA), cuyos biólogos examinaron al animal. El portavoz de Cemma, Alfredo López, explicó que se trataba a un ejemplar joven, de 1,70 metros de longitud, y que «non estaba en moi boa saúde».

Nadie vio el ataque, pero las evidencias encontradas en el cuerpo y los informes sobre situaciones parecidas sirven para poder explicar qué pudo haber pasado. Alfredo López explica que los delfines comunes viven normalmente para fuera de Ons y los arroaces en las rías o en las zonas más próximas a la costa. Son especies que compiten por el mismo alimento y que normalmente parece que son capaces de convivir. «Nós nunca vimos este tipo de agresión, e os temos visto uns ao lado dos outros», apunta el portavoz de Cemma. ¿Qué pudo ocurrir? Quizás el ejemplar que apareció muerto en Canelas fuese un ejemplar solitario, debilitado, que se acercó a la costa para alimentarse y que se encontró con un grupo de arroaces que, por el motivo que fuera, lo atacaron para que se alejase de su territorio y que la violencia de la agresión acabase con su vida. Alfredo López recuerda que mientras que el delfín común atacado era relativamente pequeño, los arroaces son muchísimos más grandes y pueden llegar a pesar entre 300 y 400 kilos. «Os arroaces son máis grandes, a dúas especies móvense en grupo pero se os arroaces atoparon a este golfiño so, probablemente tentaron botalo para fóra, a augas máis abertas. O golfiño é moito máis pequeno. Leva as de perder». El delfín no era rival. «Probablemente o ataque foi moi cerca da praia, neste caso tratouse dun atacae de libro, o animal morreu e varou».

¿Por qué los arroaces son los sospechosos de la agresión? Los biólogos de Cemma realizan siempre análisis a los cetáceos muertos que aparecen en las playas. Buscan marcas, indicios y examinan el cuerpo para determinar qué pudo pasar. En algunos casos se relacionan con las tormentas, la edad, enfermedades o por una desafortunada interacción con una red o con un barco. En este caso la cuestión quedó clara desde el principio. Solo hizo falta mirar las marcas de dientes que había en gran parte del cadáver del delfín. Las marcas de los dientes de las distintas especies de cetáceos de la comarca son muy distintas y las que aparecieron sobre la piel del ejemplar varado sirvieron para identificar a los agresores como arroaces sin lugar a dudas. En el examen realizado al ejemplar también se pudieron determinar traumatismos internos a consecuencia de numerosos golpes.

Cemma continúa realizando su trabajo durante la pandemia en virtud del convenio con la Consellería de Medio Ambiente. Alfredo López estima que se están detectando probablemente entre el 60 y el 70 % de los varamientos que se producen, porque la gente avisa si los divisa desde sus viviendas en la costa y también se cuenta con la colaboración de las agrupaciones de la Policía Local de los municipios litorales gallegos. El protocolo de seguridad es estricto y solo se desplaza hasta el lugar un biólogo, que realiza las muestras necesarias para poder recaba los datos científicos que luego se estudiarán.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Aparece en Sanxenxo un delfín muerto atacado por arroaces en la ría