Un bingo desde los balcones con papel higiénico como premio

Ana Barcala PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

En Ponte Caldelas los vecinos combaten el aburrimiento con mucha imaginación

23 mar 2020 . Actualizado a las 16:49 h.

Alfonso Boullosa, más conocido como Fonsi Malecas, guarda en su casa el material de la asociación Festeiros, un colectivo juvenil y cultural que dinamiza el casco urbano de Ponte Caldelas. Reside en la calle México y cumple con los preceptos de aislamiento decretados. Pero siente como el aburrimiento se adueña de todo el vecindario y ha querido contribuir, junto a otros compañeros, a poner en marcha alguna iniciativa que invite al entretenimiento.

Aunque insiste en que se trata de una idea colectiva, es uno de los impulsores del bingo desde los balcones. Terrazas y ventanas sirven estos días para que los vecinos de esta calle, situada en el centro de Ponte Caldelas, comenzasen a confraternidad, a hablar y a compartir un rato de vida social a distancia. Y entre aplausos al personal sanitario y anécdotas particulares a los vecinos se les ocurrió que los balcones bien podían utilizarsse también para disfrutar de un rato de ocio.

Usan la megafonía de la asociación para cantar los números del bingo, alto y claro.Sin trampas. ¿Y cómo montaron los cartones? Fonsi Malecas y algún compañero más se encargó de ir elaborando unos cartones que van reciclando y aprovechando el corto pero obligado paseo a las mascotas domésticas, fueron repartiéndolos en los buzones de la calle. Dos para cada piso.

Y fue un éxito. Los premios, donados por los propios vecinos, eran bolsas de snacks para las líneas y el ansiado rollo de papel higiénico como premio máximo. Una tienda de piensos situada en la misma calle, Agrícola Seoane, les donó material, para que las despensas particulares no se resintieran. Les cedió unas cajas que contienen 3 kilos de patagas, 6 huevos, un kilo de harina y un paquete de papel higiénico. «Pero vamos repantindo os premios. Decidimos no día que se gaña cunha liña e que con un bingo», explica Fonsi.

Las cajas se acumulan en el portal de uno de los edificios de la calle, a la espera de que se autorice la libre circulación de personas, porque estos vecinos lo tienen muy claro. «O confinamento hai que cumplilo con rigurosidade. De aquí so se sale para traballar, facer a compra, ir á farmacia ou pasear ás mascotas». La concienciación es absoluta.

La iniciativa gustó. Y ya llevan varias tardes de bingo colectivo. Hoy sumarán a los balcones luces de Navidad, para animar y crear ambiente. «Ao mellor dentro de catro días estamos tirándonos dos pelos. Pero estas tardes estámolas pasando moi ben. Rompemos a rutina». Reconoce que la idea no es original. Alguién en redes vío un vídeo que mostraba a una comunidad de vecinos matar el tiempo jugando. Y la idea tomó forma entre todos. «E iremos copiando a outros para irnos renovando. Faremos o que vaia xurdindo. Preparan otras actividades diferentes para amenizar los días que falten de aislamiento en los hogares. En todas sus propuestas, la creatividad no faltará con el objetivo de recuperar las relaciones personales entre los vecinos y mantenerse unidos en este episodio adverso.