«Envieille unha foto do meu pene desnudo pero nunca lle toquei. Arrepíntome porque perdín a toda a miña familia»

Ana Barcala PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

LÓPEZ PENIDE

El acusado de abusos sexuales a una menor discapacitada se enfrenta a 11 años de prisión

12 mar 2020 . Actualizado a las 17:14 h.

La sección cuarta de la Audiencia Provincial celebró esta mañana el juicio contra un hombre de Ponteareas acusado de abusos sexuales a una joven de 14 años con un grado de discapacidad del 35%, para el que el fiscal pide una pena de 11 años de prisión y  una orden de alejamiento a 500 metros de la víctima, así como una indemnización de 25.000 euros por el perjuicio moral causado.

Los hechos que se juzgaron ocurrieron en 2017, cuando la joven pasó el verano con su presunto agresor. La víctima se encuentra en situación de acogida y su familia la dejó, junto con un hijo menor de edad y nieto biológico del acusado, de vacaciones en casa del procesado para pasar las vacaciones de verano.

El hombre reconoció haberle enviado por teléfono una fotografía de su pene desnudo, un hecho del que aseguró sentirse muy arrepentido «porque perdín á miña muller, aos meus fillos e aos meus netos». Aclaró que fue la menor quien le demandó esa imagen, tras haberla visto en la galería de su móvil. Negó haber recibido de ella imagen alguna de contenido sexual, a excepción de una en bañador que ella le envió cuando se encontraba de vacaciones en Barcelona.

Aseguró que siempre trató a la menor como una «hija más» y siempre creyó que tendría 16 años, debido a su desarrollo físico, y no 14; a pesar de que acudió a alguna celebración de cumpleaños de la niña.

«Xamais toquei a esa moza», dijo en su declaración, a la vez que se emocionaba al recordar que la denuncia, interpuesta por su hija y su marido, tutor legal de la menor en acogida, le ha impedido volver a ver a su nieto de dos años y medio.

Apuntó a una de sus hijas como artífice de una trama para inculparle por unas presuntas rencillas contra él que luego desmintieron varios testigos. Uno de ellos fue el tutor de la niña, casado con una hija del acusado, quien reconoció que cuando su mujer le puso al corriente de los hechos tras tener acceso a las conversaciones por Whatsapp que la menor mantenía con el agresor, «volvínme loco», e inmediatamente presentó la pertinente denuncia ante la Guardia Civil.

El Ministerio Público, tras escuchar el testimonio de varias personas del entorno de la joven, sostuvo que desde el mes de junio de 2017 el procesado, con ánimo de satisfacer su instinto sexual, comenzó a mantener contacto telefónico con la menor, enviándole mensajes de Whatsapp en los que le proponía mantener relaciones sexuales con él. Pese a la negativa de la joven, el hombre insistió y llegó a enviarle una imagen de su pene desnudo.

Mantuvo que el presunto agresor solicitó a la menor que le enviara fotografías de ella desnuda y en actitud sexual explícita, a lo que accedió en varias ocasiones, archivos que tanto el procesado como la menor guardaban en la memoria de sus respectivos teléfonos móviles, ambos intervenidos en las presentes actuaciones y sometidos al correspondiente volcado y análisis pericial.