De ojeador del Madrid a diseñar bufandas

Luis García fabrica en Campo Lameiro merchandising deportivo para clubes y peñas de primera división; es el distribuidor oficial del Atlético de Madrid y del Barcelona


pontevedra / la voz

El pequeño taller de Luis García en Campo Lameiro es el epicentro del merchandising deportivo en medio mundo. En esas humildes instalaciones se diseñan y se fabrican llaveros, banderolas y bufandas para equipos y peñas de clubes deportivos de Primera y Segunda División en la liga española, pero también de fuera.

Y todo gracias a la visión empresarial de Luis García, un hombre que hizo del fútbol el eje de su vida.

Todo comenzó en Campo Lameiro, cuando su club de fútbol no estaba ni federado. «Non era moi bo xogador pero quedei alí ata que cumprín 18 anos». E inició su despegue como entrenador.

Comenzó en Galicia con una larga lista de equipos a los que dirigió desde el banquillo y que pronto le harían trasladarse a diferentes ciudades de la geografía española. Hasta recalar en el Moralo CP, de Segunda División. Allí el Deportivo Alavés se fijó en uno de sus jugadores y, por extensión, en él. Y pasó a formar parte de la Secretaría Técnica de este club de Primera División. «Naquel momento tiña tamén unha oferta do Racing de Ferrol e do Pontevedra, pero chamoume máis poder estar nun equipo de Primeira División». Y no tardó mucho en sumarse a la plantilla del Real Madrid, también en la Secretaría Técnica, como ojeador.

Su misión era buscar jugadores en Galicia y parte de Portugal. «Foi unha etapa preciosa porque eu dedicábame a ver rapaces xogando pero é certo que marxe de error que tiñamos era do 99 %. É moi difícil que un rapaz que leves para un equipo como o Real Madrid acabe xogando no primeiro equipo porque son clubes con moitos medios e moitos recursos e están tanteando ao mesmo tempo en todo o mundo. Si un rapaz despunta na aldea máis remota do mundo o Real Madrid e máis o Barcelona son os primeiros en enterarse. Pescan en caladeiros de todo o mundo».

Buen ojo para los jugadores

De todos los jugadores por los que apostó Tiago Mendes supone para él una espinita. «Quíxeno fichar para o Alavés, pero non o quixeron porque daquela era xuvenil. Eu xa sabía que ía ter unha boa proxección deportiva».

Pero en el mundo del fútbol ser bueno no es sinónimo de triunfar. Demasiada competencia y además de calidad, los jóvenes necesitan buenos contactos para acabar en la plantilla de un primer equipo.

Y el largísimo currículum de Luis García le sirvió para eso, para acumular contactos en las altas esferas del mundo del fútbol, que mueve a su alrededor millones de euros en merchandising.

«Eu xa me din conta ao principio que había un nicho de negocio que era necesario cubrir». Y lo hizo. Hace ya 18 años, y formando parte del cuerpo técnico del Real Madrid, Luis García decidió que Campo Lameiro era el lugar ideal para fabricar todo tipo de artículos que arropasen a las aficiones de los equipos.

Y ahí empezó todo. Materiales de calidad, buen hacer y un equipo de profesionales del diseño hicieron el resto. Cuenta por miles las empresas que distribuyen en el mundo las bufandas que se fabrican en Campo Lameiro y en más de 200.000 las unidades que salen cada año de estas instalaciones con destinos muy diversos.

«Estando no Madrid empecei a madurar esta idea para cando deixara o club. Pero despois pensei que non valía a pena demoralo tanto e apostei por este taller. Creo que foi o acerto máis grande que tiven na vida, porque estando no Madrid seguín en contacto con todos os clubes de Primeira División e tamén cos de Segunda».

Y poco a poco fue colocando sus productos en toda España. Ahora rara es la peña que no encarga en Campo Lameiro las bufandas con las que acuden a cada jornada futbolística.

No todas las contrataciones son directas, ya que las licencias generan un negocio paralelo, «pero subcontrátanos as empresas que as teñen. O que podemos decir é que somos os distribuidores oficiales do Real Madrid, do Atlético de Madrid e máis do Barcelona Club de Fútbol».

Y es que sin ocultar su orgullo, Carlos García reconoce que su empresa, Luaimprenta, es hoy una referencia en toda España.

«Encántame o ambiente dun partido de terceira rexional, modesto pero entregado»

Campo Lameiro es el punto de arranque de la carrera profesional de Luis García y el lugar en el que quiere jubilarse. En equipo local comenzó a jugar pero también a entrenar, y después del Campo Lameiro CD otros 15 equipos conforman su currículum como entrenador, a los que hay que añadir las selecciones de Pontevedra Cadetes, de Pontevedra Juveniles y la selección gallega de juveniles.

Además de impulsar la creación de una larga lista de escuelas deportivas en los clubes por los que pasó, Luis García fue profesor de la Escuela Gallega de Entrenadores y delegado en Pontevedra del Comité de Entrenadores Gallegos.

Y ahora, que ya ha cumplido los 62, asegura que ve más fútbol que nunca. Su mayor afición es acercarse a disfrutar de una jornada deportiva en cualquier campo remoto. «A xente non entende que me guste ir ver un partido de terceira rexional. Pero eu pásoo bomba, encántame o ambiente que hai neses campos e comprobar a entrega das aficións. Tal vez sexa porque me criei nunha aldea co fútbol modesto». Pero eso sí. No pierde de vista el negocio. «Raro é o día que non volvo con algún pedido debaixo do brazo».

Y es que la humildad de Luis García no resta mérito a que haya elegido Campo Lameiro para instalar una empresa que genera cientos de puestos de trabajo indirectos y se haya convertido en un referente indiscutible en el mercado deportivo del merchandising.

«Estou moi orgulloso do que facemos aquí. Non sei si haberá continuidade para esta fabricación o día que eu me xubile, pero creo que acertei de pleno e levo casi 20 anos désfrutando do fútbol dun xeito diferente», asegura satisfecho.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

De ojeador del Madrid a diseñar bufandas