Las alubias con sorpresa de cocaína

El alijo de 200 kilos de coca que se halló en el puerto de Marín llegó en unas bolsas depositadas sobre unos sacos de habas


pontevedra / la voz

Se suponía que era un simple contenedor más; un recipiente hasta los topes de sacos de alubias cuyo destino final serían los fogones. Pero no. Resulta que ese contenedor que llegó al puerto de Marín, como si se tratase de un mítico huevo Kinder, tenía sorpresa dentro. Los narcos habían camuflado cocaína en su interior para tratar de introducirla en las Rías Baixas. Pero un operativo policial comandando tanto por Aduanas como por la Guardia Civil dio al traste con la operación. Se incautaron unos 200 kilos de cocaína y el operativo sigue abierto para ver si se puede detener a quienes enviaban e iban a recibir la sustancia estupefaciente. Fuentes de la Guardia Civil señalaban que están abiertas varias vías de investigación.

El método empleado no es nuevo. Se llama el gancho ciego y su funcionamiento, aparentemente, es sencillo. Los narcos aprovechan el transporte de alguna mercancía legal, como en este caso las alubias -anteriormente fue fruta, por poner un ejemplo-, sacan el precinto al contenedor, meten la droga y vuelven a cerrarlo. Luego, se hacen con la coca antes de que los legítimos propietarios de las alubias, la fruta o el producto que sea lo reciba. Habitualmente, ni los dueños de la mercancía legal ni los que responsables del transporte tienen nada que ver en el asunto. De ahí que sea difícil practicar detenciones cuando se detecta la droga en un contenedor.

Procedente de Chile

En este último caso, la cocaína había sido depositada dentro de unas bolsas. A su vez, estas se habían colocado encima de los sacos de alubias que venían en un contenedor con destino al puerto de Marín. Se sospechó y se encontró el alijo. El recipiente que llevaba la droga procedía de Chile, según apuntaron ayer fuentes cercanas a la investigación.

Se da la circunstancia de que en Marín fueron alijados unos 800 kilos de cocaína en poco menos de un mes. En la anterior ocasión se toparon 500 kilos de droga en el interior de una nave. Ahí sí se practicaron detenciones.

Desde piñas y bananas a merluza o pota haciendo de «camellos»

 Llueve sobre mojado en cuanto a droga introducida en el puerto de Marín con el método del gancho ciego, también llamado rip off. Se trata de meter cocaína o cualquier otra sustancia estupefaciente aprovechando el viaje de otra mercancía legal y sin que ni el transportista ni el receptor de los productos legales sepan de qué va el asunto. Así, a lo largo de los últimos años los narcos fueron convirtiendo en una especie de «camellos» los alimentos más variopintos, desde plátanos y bananas a piñas pasando también por distintos productos del mar como pota, merluza, escualo o mejillón. Todos ellos, algunos en varias ocasiones, llegaron al puerto acompañados de sorpresa en forma de cocaína.

No es fácil dar al traste con los autores del envío ni con los receptores. Pero algunas bandas que introducían cocaína por este método sí cayeron y sus miembros dieron con los huesos en la cárcel. Por poner solo uno de los numerosos ejemplos, en febrero de este mismo año la Audiencia de Lugo condenó a cinco personas -todas ellas de la zona de Pontevedra- a penas de entre nueve y once años de cárcel por introducir cocaína en contenedores que traían pescado congelado al puerto marinense. En este caso, los fardos con la coca se camuflaron entre escualo, pota y calamar. No coló. Se cogió la droga y también al clan.

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