Los billetes para las Cíes, camino de agotarse

Más de 21.000 personas ya han cerrado su visita hasta el 3 de agosto. Casi 3.000 se aseguran Ons


VIGO / LA VOZ

Cada vez resulta más difícil improvisar un viaje a las Cíes en verano. No ya de un día para otro, sino con bastante antelación. El sistema de control instalado por la Xunta de Galicia desde que se detectó el exceso de aforo en el archipiélago vigués está disparando las reservas y la venta anticipada de billetes. Ahora mismo son 21.105 las personas que ya han adquirido el tícket que da derecho a visitar la joya del único parque nacional de Galicia entre el 1 de julio y el 3 de agosto.

Pero la locura no ha hecho más que empezar, porque todo indica que la cosa se va a complicar sobremanera iniciada la temporada alta. A partir de hoy las reservas irán a más, hasta el punto de que empezarán a agotarse. De hecho, ya no quedan plazas disponibles para el primer domingo de julio, día 7, pues existen 1.800 reservas confirmadas (y 1.250 de los billetes ya están vendidos).

Tampoco era posible conseguir ayer un asiento en los barcos que llevaban a las Cíes. «Nosotros tuvimos que cerrar el viaje en el mes de mayo», comentaba Sabela Suárez, que disfrutaba de la playa de Rodas en compañía de sus hijas en una jornada no especialmente calurosa. La Federación de Asociaciones de Vecinos de Vigo aprendió la lección del año pasado (cuando se quedaron en tierra unas trescientas personas por fallos en la central de reservas) y confirmó con tiempo las plazas para organizar su tradicional viaje a las islas.

La isla de Ons presenta, de momento, números más modestos. Este fin de semana había 2.933 billetes vendidos hasta comienzos de agosto. Pero las cifras irán mejorando a medida que se adentre el mes de julio y se vayan agotando las plazas para las Cíes. De hecho, las navieras han reforzado los viajes desde Vigo al archipiélago de Bueu en previsión de lo que va a ocurrir.

Hay que tener en cuenta que este verano es el primero en el que entran en vigor los nuevos cupos de visitantes, que fueron sometidos a rebajas con la aprobación del plan rector del Parque Nacional das Illas Atlánticas. A las Cíes pueden acceder hasta 1.800 visitantes cada día y a Ons, 1.300. Son cantidades demasiado altas para los ecologistas que forman parte del patronato, partidarios de contener la presión humana (y aumentar las áreas protegidas y de reserva), y demasiado bajas para las empresas navieras, que han protestado al ver cómo se les escapaba una parte del negocio. Este año siguen operando las siete mismas empresas del anterior: Mar de Ons y Piratas de Nabia son las que acaparan la mayoría de los turistas, y les siguen Rías Gallegas, Cruceros Rías Baixas, Tours Rías Baixas, Bahía Sub y Cruceros do Ulla. Fuentes del parque nacional señalan que por ahora «no está habiendo problemas» con las compañías en la coordinación de las reservas de viajes.

Buena prueba de la creciente proyección turística de las Illas Atlánticas se refleja también en las previsiones de los cámpings. Hasta el 3 de agosto ya hay 2.795 billetes vendidos para acampar en las Cíes y 263 en Ons (aunque en esta última las reservas se elevan a 519). El primero tiene seiscientas plazas (doscientas menos que antes de la aprobación del plan rector del parque) y el segundo estrena un cupo de 209.

Aunque cada vez hay más visitantes fuera de la temporada estival, es evidente que el grueso de los mismos sigue concentrándose en los meses de julio y agosto. Desestacionalizar ese turismo y conseguir que, más que el sol y la playa, prime el descubrimiento de los valores naturales de un hábitat singular sigue siendo el gran reto al que se enfrentan los gestores de la parque. En las campañas de promoción que llevan a cabo las distintas administraciones sigue pesando excesivamente la imagen veraniega, como han denunciado las organizaciones ecologistas e incluso los hoteleros, que lamentan que no se haga un esfuerzo por conseguir más flujos, incluso de extranjeros, en otoño y primavera.

Mientras tanto, el caso de la escandalosa sobreventa de billetes a las Cíes destapada en el 2017 sigue su curso en el Juzgado de Instrucción número 3 de Vigo. La Fiscalía se querelló contra tres navieras al observar delitos continuados de falsedad y estafa y sus gerentes están siendo investigados. Al margen, la Xunta de Galicia impuso sanciones económicas a cuatro compañías por valor de casi un millón de euros debido a la obtención de un beneficio ilícito que no solo puso en riesgo a los pasajeros, sino también la preservación del espacio que cuenta con la mayor protección medioambiental. Por el juzgado han desfilado ya varios testigos e investigados. Uno de los últimos fue el gerente de Amtega, la Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia, que tras prestar declaración vio cómo se archivaba la causa contra él al no apreciarse ninguna irregularidad.

Cuando se produjeron los hechos, podían acceder a las Cíes a diario 2.200 personas, además de las 800 del cámping. Según los controles de vigilancia, había días en que se duplicaba esa cifra. Una de las consecuencias de aquel escándalo fue la aceleración del plan rector de usos y gestión del parque nacional, que seguía pendiente, y la adopción del nuevo sistema de control telemático para obtener autorizaciones para visitar las islas y comprar los billetes.

Siete navieras vuelven a repartirse el negocio de los viajes regulares a los archipiélagos

De momento, hay 3.000 plazas reservadas para acampar durante el mes de julio

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