Ence deriva en un conflicto poliédrico

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

No solo se trata de un contencioso judicial. Ya es un conflicto social y económico. Y finalmente un argumento para votar según qué en las dos próximas citas electorales

20 abr 2019 . Actualizado a las 18:09 h.

En apenas dos semanas desde que se conoció el cambio de actitud del Gobierno Central para con Ence, el conflicto generado se ha extendido y ramificado en diversos frentes con un vigor extraordinario. Es evidente que las proporciones son mayores cuanto mayor ha sido la coincidencia en el tiempo con dos citas electorales que retroalimentan a los bandos enfrentados.

El punto de partida es político y jurídico. Difícilmente podremos disociar ese maridaje. Basta remitirse a la aparición de sendos informes de la Abogacía del Estado diciendo una cosa y la contraria, a un gobierno y a otro, a propósito de la legalidad de la prórroga a Ence, en el margen de apenas tres años. Por tanto tenemos un conflicto que han empezado a librar los jurídicos y se ventilará en los juzgados; una confrontación de intereses sociales, que ya se ha trasladado a las calles y tiene pinta de durar unas cuantas semanas. Pero también un problema económico que ya ha salpicado a la Bolsa al tratarse de unas de las 35 empresas más poderosas del país, que cotiza en el famoso IBEX, donde por cierto, se ha pegado un porrazo formidable. Y finalmente, es un argumento de campaña que cada partido político está usando para que miles de ciudadanos, sobre todo gallegos, decidan si les afecta o no a la hora de discernir las papeletas a introducir en las urnas, primero el 28 de abril; después el 26 de mayo.  

Formidable contradicción

Uno de los hallazgos que nos ha deparado, hasta ahora, este nuevo culebrón sobre Ence es la constatación de que una institución del Estado de derecho como la Abogacía General del Estado pueda llegar a emitir informes diametralmente diferentes sobre un mismo asunto según el encargo y el signo político del gobierno de turno. Puede parecer grave la conclusión a la que llegamos pero a los hechos nos remitimos. Y como prueba añadida, el cambio de criterio mostrado por la Abogacía del Estado en el juicio del próces retirando la acusación de rebelión contra los líderes indepe a los que juzga el Supremo.