1992: El Pontillón, sin obras por ser como un queso gruyère

1992


En marzo de 1992, la mirada estaba puesta en la reconstrucción del Pontillón do Castro, que en teoría iba a comenzar de forma inmediata. Sin embargo, tal día como hoy, La Voz de Galicia informaba de que la Xunta decidía posponer los trabajos. Y que el motivo es que la presa estaba «como un queso gruyère, a consecuencia de las filtraciones de agua que fueron destruyendo el hormigón de esta obra construida con piedra y cemento». Así lo habían asegurado el entonces director general de Obras Públicas de la Xunta, Emilio García Gallego, y el jefe de servicio de Obras Hidráulicas, Alberto Vázquez Peña. Ambos dijeron también aquel día que la presa estaba «entre las más bonitas de España.

Ambos dirigentes autonómicos señalaban que, tratándose de un embalse tan importante, no se podía permitir el mínimo fallo y que, aparentemente, el Pontillón do Castro estaba más deteriorado de lo que en principio habían planificado. De ahí que se retrasase la actuación.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

1992: El Pontillón, sin obras por ser como un queso gruyère