Los «taxistas» de la droga se multiplican en Pontevedra

La Ley Mordaza duplica las multas y recauda más de tres millones anuales

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Pontevedra / la voz

En pleno debate sobre la posible derogación, total o parcial, de la Ley Mordaza, lo cierto es que esta normativa que entró en vigor el 1 de julio del 2015 ha duplicado en la provincia las sanciones administrativas vinculadas con la seguridad ciudadana. De este modo, en su primer año de aplicación, la cifra de multas tramitadas en las Rías Baixas ascendió a 2.250 -cifra en la que, en principio, también se incluyen las gestionadas en base a la anterior normativa- y permitió recaudar algo más de dos millones de euros. Un año después, el último del que han trascendido datos oficiales, las sanciones se dispararon hasta las 4.637 y el montante económico recaudado superó ampliamente los 3,1 millones.

Los datos de Interior refieren que el apartado que registró el mayor incremento, de un 764 %, fue el relativo a la seguridad ciudadana. Las 1.469 sanciones y los 704.979 euros recabados en el segundo de estos ejercicios contrastan sobremanera con los números del 2015, donde se contabilizaron, respectivamente, 170 expedientes sancionadores y una recaudación de 87.736 euros.

Del total de estas multas, seiscientas se fundamentaron en faltas de respeto y consideración a un agente policial en el ejercicio de sus funciones, mientras que otras 474 fueron por resistencia a la autoridad o por negarse a identificar y 326 por portar, exhibir o usar armas prohibidas. Asimismo, 142 se argumentaron en base a supuestos desórdenes públicos, conductas que en muchas casos se circunscribieron a obstaculizar la vía pública con mobiliario urbano, vehículos, contenedores, neumáticos u otros objetos.

No obstante, el grueso de estas denuncias administrativas tuvo como trasfondo el mundo de la droga. En total, se contabilizaron en Pontevedra 2.783 hechos relacionados con los estupefacientes, que determinaron la tramitación de multas por importe de 2.214.109 euros, trescientos mil más que en el ejercicio anterior.

Los estupefacientes

Desglosadas, la práctica totalidad de estas sanciones, 2.752, estuvieron vinculadas con el consumo o la tenencia ilícitos de sustancias estupefacientes en espacios públicos, mientras que dieciséis personas fueron denunciadas en las Rías Baixas por trasladar a otros individuos a entornos donde pudiesen adquirir estupefacientes. Son los denominados cundas o taxis de la droga, un fenómeno que parece haberse multiplicado en la provincia toda vez que en el 2015 solo se tuvo constancia de cuatro casos.

En este ámbito también se contabilizaron doce multas por tolerancia del consumo en espacios públicos y tres por llevar a cabo plantaciones de marihuana en lugares visibles al público, eso sí, siempre y «cuando no sean constitutivos de infracción penal». Todos estos supuestos están castigados por la Ley Mordaza con sanciones de entre seiscientos y treinta mil euros, al estar catalogados como infracciones graves.

Otra de las áreas que compete a este polémica normativa es la concerniente al control de armas y explosivos, un ámbito que generó en el 2016 cerca de 385 denuncias administrativas. De este modo, al margen de las 326 por portar armas en la vía pública, se gestionaron otras 35 por fabricar, almacenar o comercializar armas, explosivos, cartuchos o artículos pirotécnicos incumpliendo la normativa o careciendo de autorización. En otros diecinueve supuestos se sancionó la exhibición de objetos peligrosos.

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