Los ochenta morañeses que se llevaron el segundo

Una peña enorme de Moraña resultó agraciada con 125.000 euros. Y otra de jubilados de Bueu se repartirá 30.000 euros entre los doce que la forman, que ayer cantaron, bailaron y rieron

Carmen García
Pontevedra

La suerte no puede decirse que fuese espléndida ayer con la comarca de Pontevedra. Pero a su favor hay que destacar que, al menos, sí llegó muy repartida. Los vecinos que antes supieron que habían sido agraciados con un pellizco de la Lotería de Navidad fueron los miembros de la peña A Pepa Loba de Bueu. Estaba ellos tranquilamente jugando al dominó en un bar cuando vieron en la televisión que sus cinco décimos del 22259 eran portadores de un quinto premio. Los compraron en Casa Quintela cuyo dueño, Antonio, estaba ayer emocionado: «Le vendimos cinco décimos a esta peña y uno más a otra persona. Estamos encantados, son números que dio la máquina al azar». Una vez que fueron conscientes del premio, aunque no les tocará mucho por cabeza, hubo celebración con vino, canciones y hasta algún baile. 

Cuando en Bueu todavía se estaba descorchando el vino, el segundo premio dejó también un pellizco en Moraña. Un décimo del segundo premio hizo que los miembros de una peña de nada menos que ochenta vecinos se embolsasen 125.000 euros. Tocan a poco más de mil por familia. Tardaron en decidirse a brindar con champán en el bar Xolda, donde se vendió el número, pero finalmente lo hicieron. 

A mayores, la suerte también dejó pellizcos de quintos premios en Pontevedra, en la administración de la calle Loureiro Crespo, cuyos responsables insistían en que no tenían ni idea de qué número de billetes vendieron de ese número. Y también rozó la suerte a Casa Meli, de Barro, donde se repartió otro pellizco de un quinto. Tampoco saben qué número de billetes vendieron. 

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Los ochenta morañeses que se llevaron el segundo