Cruzar el Cantábrico a bordo de la «Irmandiña»

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso O GROVE / LA VOZ

PONTEVEDRA

Cuatro arousanos participarán en una regata que los traerá de La Baule, en Francia, a San Vicente en dorna

12 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Trescientas cuarenta millas náuticas. Esa es la distancia que, de una tacada, recorrerán los cuatro tripulantes de la Irmandiña, una dorna de 9,5 metros de eslora restaurada por la Asociación Amigos da Dorna Meca. Y es que Pepe Garrido, Ramón Albert, Antonio Grandío y Óscar Babé están dispuestos a participar este verano en el rali La Buale-San Vicente, una regata de barcos clásicos que los obligará a cruzar el Cantábrico, y parte del Atlántico, sobre esta tradicional embarcación gallega. Los cuatro son expertos marineros, aunque no sobre la Irmandiña. Esta será la travesía más larga que la tripulación realizará a bordo de esta peculiar dorna.

Irmandiña fue botada en el 2003 con un objetivo claro: cruzar el Atlántico. Pero el proyecto nunca fraguó por la falta de patrocinadores y la travesía nunca llegó a realizarse. Ahora, la embarcación podrá participar en su singladura más larga, la que la llevará a través del golfo de Vizcaya hasta Sada de una tirada. La historia nos la cuenta Pepe Garrido, alma mater de Astilleros Garrido y uno de los encargados de la restauración de este barco. Él será el patrón de la singladura, que partirá el próximo 9 de agosto del puerto francés de La Baule. «¿Atrevédesvos a ir alí?». Estas palabras, pronunciadas por un integrante del Club Náutico San Vicente, fueron suficientes para convencer a estos cuatro aventureros, que tienen muchas horas de mar a sus espaldas.

Llegarán a Francia por tierra, unos días antes de que comience la regata, «porque alí temos que montar a dorna e preparala e facer algunhas saídas de proba», explica Pepe. Calculan que, si las condiciones meteorológicas son favorables, tardarán entre dos y tres días en llegar a Sada, donde será su primera parada. «Neste barco nunca fixemos nada parecido. Saímos moito con el por aquí e fomos ata Camariñas e Lira, pero non moito máis», añade. No tienen experiencia en la Irmandiña «pero hay algunos de nosotros que ha vivido años y años en un barco», añade Ramón Albert. Él es el maestro velero. La expedición cuenta, además, con un médico, Antonio Grandío, un lucense de nacimiento que lleva más de treinta años viviendo en O Grove y navegando. El benjamín es Óscar Babe, que a sus 26 años «es el que más millas tiene de todos», añade Albert. «Mi padre es baja y voy a sustituirlo, a ver si no me vuelven loco entre todos», bromea.