Aplausos para una derrota en casa

El Teucro pierde ante el Naturhouse tras empezar dominando y resistir con solidez


Pontevedra / La Voz

Las dos mitades del partido marcaron, no solo el descanso físico y psicológico de los jugadores del Teucro y el Naturhouse La Rioja, sino los dos encuentros que disputaron ambos equipos a la misma hora y en el mismo sitio. El primero fue de los locales, que se hicieron con el control con solidez y soltura, pero la segunda, la que les castigó con la derrota, fue un poco más de los visitantes.

Salieron los azules y rápidamente se situaron en el momento y el lugar correctos. Cada uno de los jugadores sabía qué hacer y cómo, y se notó. El primer gol fue de los visitantes, lo único que se llevaron durante los primeros cinco minutos. Llegaron varias veces a la portería teucrista e hicieron varios lanzamientos, pero ni uno solo de ellos requirió de la actuación de Richi, quien observaba atento cómo el balón daba en el palo o salía disparado por encima de la red. Tardaron varios minutos más en alcanzar los cuatro goles, pero para entonces los de Quique Domínguez habían marcado ya ocho. Y el partido no había llegado ni al minuto 15. Cuando lo hizo las cifras del marcador habían crecido, pero la diferencia entre ambos equipos continuaba inmóvil. 

Con entre tres y cuatro tantos de ventaja pasearon los locales por el primer cuarto, en el que los visitantes tan solo destacaron en los contraataques, que les valieron cuatro de los primeros cinco goles, y sobre los que los azules parecían no tener ningún control. Y así siguieron hasta pasados los veinte minutos iniciales (13-10 en el minuto 21), cuando el entrenador del Naturhouse pidió tiempo muerto para intentar reubicarse sobre la pista. No pareció hacer efecto, y un minuto después los teucristas aumentaban la diferencia a cuatro tantos y la incrementaban al rozar la mitad del partido (16-11 en el minuto 25, y 17-12 en el 28, por poner dos ejemplos). Un tiempo muerto de Domínguez para planificar el último ataque a treinta segundos del final de la primera parte, un intento fallido de los azules por meter otro gol, y el marcador quedó descansando unos minutos sosteniendo los cuatro goles de ventaja en luminoso.

Remontada riojana

Inauguró la segunda parte nuevamente el Teucro, y mantuvo la compostura y el dominio durante lo que restó de encuentro. El técnico riojano tiró en alguna ocasión de portero para reforzar el ataque a costa de dejar la red al descubierto, y sus estrategias fueron dando resultados. El juego de pívots no le hacía ningún favor a Víctor Vigo, encargado de cubrir a Javi García, sin mucho tino. Dos tiempos muertos en solo dos minutos no lograban frenar la sangría de goles que estaba padeciendo el Teucro, testigo de cómo los visitantes marcaron seis goles en seis minutos mientras los locales apenas lograban apuntarse uno, y se situaban dos por delante (25-27 en el 45).

El resto del partido transcurrió entre aficionados al borde del infarto de ambos equipos. Los de Quique Domínguez no lograban volver a adelantar a los riojanos, que tampoco se separaban de ellos más de dos goles. Cinco minutos sin marcar casi escuchando el pitido final y varias paradas infalibles del portero riojano acabaron con los nervios de los teucristas, que finalmente tuvieron que conformarse con una bonita y peleada derrota que no hace sino hacerlos menos merecedores de ella. Y el pabellón se puso en pie para aplaudirles.

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