Denunciados ocho conductores en operativos contra carreras ilegales

Uno de  los sospechosos huyó de la Guardia Civil y terminó estrellándose


Pontevedra / La Voz

La Guardia Civil de Tráfico de Pontevedra asestó este fin de semana un nuevo golpe a las carreras y exhibiciones ilegales que, periódicamente, se celebran en el entorno de la ciudad del Lérez. En principio, se trata de citas que ya no concitan la afluencia de público y corredores como ocurría en el pasado -en el verano del 2006 se llegaron a congregar cientos de personas en uno de estos eventos-, aunque los riesgos que se generan persisten.

Solo entre el viernes y el domingo pasados, ocho conductores fueron denunciados por los agentes del instituto armado desplazados a dos puntos distintos de la geografía pontevedresa. Mientras siete de estas denuncias se tramitaron por la vía administrativa, la octava se judicializó en los juzgados de Marín al entenderse que existían indicios más que suficientes para atribuirle a la persona identificada, F. M. C., la autoría de sendos delitos de conducción temeraria y de desobediencia grave a los agentes de la autoridad.

Esta persona, presumiblemente, fue observada en el entorno del Lago de Castiñeiras conduciendo de una manera manifiestamente temeraria, según confirmaron ayer desde la Comandancia de Pontevedra. De hecho, consideran que sus volantazos y maniobras pudieron haber «puesto en concreto peligro la vida o integridad física de otras personas que se hallaban en ese lugar».

Lo cierto es que el individuo al volante de este turismo, al percatarse de la presencia de los agentes del instituto armado, «emprendió la huida a gran velocidad». Tras haber recorrido unos pocos cientos de metros, el conductor perdió el control del vehículo y este terminó sufriendo una salida de vía precipitándose por un desnivel.

F. M. C., supuestamente, continuó la fuga a pie dejando la puerta del conductor abierta por completo. El Grupo de Información de la Agrupación de Tráfico (GIAT) de Pontevedra se hizo cargo de las pesquisas y, en un breve período de tiempo, ya habían identificado al individuo que se cree que pilotaba el vehículo.

El segundo operativo policial tuvo como escenario el mismo entorno donde en las vísperas del premio automovilístico Subida Cidade de Pontevedra del 2006 se citaron cerca de seiscientos aficionados al motor para observar piques y maniobras ilegales. En esta ocasión, solo dos de los siete sancionados administrativamente por Tráfico lo fueron por cuestiones vinculadas directamente con el tráfico.

Así, la información aportada por la Guardia Civil alude a que, junto con estas personas multadas por conducir de forma temeraria, otras tres dieron positivo en el narcotest -no precisaron qué sustancia en concreto- y a los dos restantes «se les formularon diversas denuncias por infracciones a la normativa de vehículos».

Está claro que estos dispositivos policiales ponen de manifiesto que la impunidad de antaño prácticamente se ha erradicado. En este sentido, las fuentes consultadas recordaron que, en la madrugada del 4 al 5 de agosto de hace nueve años, fueron identificados un centenar de vehículos, así como sus conductores, si bien solo se formularon denuncias contra 74 de ellos. De aquella, incluso se sancionó a un pontevedrés había habilitado un chiringuito ambulante desde el que ofrecía toda clase de comidas y bebidas, ya fuera a participantes de las carreras o al público que disfrutaba de las mismas.

En este sentido, uno de los aspectos que más preocupó a los agentes fue el observar que, entre los aficionados, se encontraban padres acompañados por sus hijos de corta edad. Este cúmulo de hechos provocó que durante las semanas siguientes, y con la colaboración de la Policía Nacional, se controlase el acceso al entorno del Campiño.

Multas, puntos y penas de prisión

La Comandancia de Pontevedra anunció que los ocho infractores se exponen a una serie de sanciones y penas dependiendo de los cargos, penales o administrativos, que finalmente se les atribuyan. Así, en el caso de F. M. C. se le relaciona con delitos que «pueden conllevar varias penas, como prisión de seis meses a dos años, y privación del derecho a conducir vehículos a motor por tiempo superior a uno y hasta seis años». Por otro lado, la conducción temeraria se multa con quinientos euros y seis puntos del carné en vía administrativa, mientras que los positivos por droga están catalogados como una infracción muy grave y lleva aparejada una multa de mil euros y la pérdida de media docena de puntos.

Los investigadores confirmaron que las quedadas se realizaban por mensajería móvil

Los operativos de este fin de semana contra las carreras ilegales y exhibiciones temerarias en la comarca de Pontevedra han puesto de manifiesto la implantación de las aplicaciones de mensajería móvil entre los aficionados a este tipo de competiciones. Así, los investigadores del GIAT determinaron que en estos circuitos de velocidad «se anuncian previamente quedadas de automovilistas» a través de esta tecnología de mensajes. A este respecto, desde el subsector de Tráfico de Pontevedra tienen intención de continuar controlando el empleo de estas aplicaciones para, de este modo, poder intervenir cuando sea necesario.

En todo caso, aparentemente, la intención del instituto armado es continuar con el control de los dos puntos donde estos días se detectaron estas competiciones irregulares. A este respecto, reseñaron que «se establecerán dispositivos especiales de vigilancia.

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