Guerra de nervios a seis meses vista

La próxima cita electoral, con la irrupción de nuevos actores, se presenta con mucha más incertidumbre, lo que se trasluce en las estrategias de BNG, PSOE y PP


Con la puesta en escena que ayer protagonizó Lores tenemos definida una parte de la parrilla de salida para la carrera de las municipales en la ciudad de Pontevedra. Al menos entre los tres teóricos principales competidores.

Aún está por ver qué papel desempeñarán en mayo del 2015 otros aspirantes. Habrá que esperar cómo se presentan A Nova y Esquerda Unida (que podrían reeditar candidaturas de AGE); si UPyD y Cidadáns (de Albert Rivera) aparecen por estos lares y si lo hacen juntos; pero sobre todo cómo se va a formatear el fenómeno Podemos que, dado que no concurrirá con esa marca, sí canalizará su creciente voto. ¿A favor de qué plataformas y mareas? ¿Bajo qué siglas? Incluso podría ser pactando con los de Beiras, que ayer fue a la proclamación de Pablo Iglesias.

Mientras tanto y por seguir con el símil de la Fórmula 1, solo las principales escuderías han elegido sus pilotos. El PP fue el primero en anunciar su apuesta por Jacobo Moreira, aunque la decisión le tomó más tiempo del que hubiera deseado el interesado. El PSOE tendrá al volante de su máquina a Agustín Fernández, quien finalmente no tendrá que pasar por primarias dentro de dos domingos. Su efímera rival, María José Fariña, no salió de boxes.

Y el BNG, que parte con la vitola de vigente campeón, se agarra a Miguel Fernández Lores en la que será su última defensa del titulo, confiando que sea capaz de subirse, de nuevo, a lo más alto del cajón.

A diferencia de anteriores procesos, la próxima cita electoral se presenta con mucha más incertidumbre. La irrupción de fenómenos como AGE y Podemos pueden redibujar el reparto de fuerzas y escaños en el próximo consistorio.

A la vista de las tendencias para Galicia que indicaba el trabajo demóscopico de Sondaxe, publicado hace una semana en La Voz, se esperan cambios. Quién sabe si Lores tendría que entregarse a un pacto tripartito para asegurarse el quinto mandato que persigue.

En consecuencia, se respira inquietud que ya mediatiza las acciones de BNG, PP y PSOE. Asistimos a un escenario que evidencia un estado general de nerviosismo. Cada grupo político busca una estrategia, habitualmente cortoplacista, y en según qué asunto, aunque le suponga entrar en evidentes contradicciones.

Veamos algunos ejemplos que nos depararon estos últimos días. Así el BNG, por boca de Luis Bará, le acaba de buscar las cosquillas al PSOE a costa de la estética del monumento que recordará a las víctimas del 12 de noviembre de 1936. Bará vio un ángel de bronce -que le parecía impropio y pondría al PSOE en una incomodidad ante las familias de los fusilados- donde Louro y el autor, Sergio Portela describen una figura oferente sin connotaciones religiosas.

Revancha por el compostaje

A pesar del matrimonio de conveniencia que les une desde hace años, BNG y PSOE arrecian sus cuitas sin disimulo. Para mayor regocijo del PP, que sabe que ahí tiene una veta que trabajar.

La salida de Bará suena a revancha por la campaña del alcaldable socialista Agustín Fernández contra la posible ubicación en terrenos de Marcón de la planta de compostaje de basuras que han pactado Lores y Louzán. La maniobra de Tino tiene trastienda: ataca al Bloque en su fortín. Marcón es como el Kandahar de Lores y compañía, donde el propio alcalde es vecino y residente. Y en segundo lugar, el socialista desnuda una de esas extrañas alianzas que Lores y Louzán han repetido en esta legislatura. Por eso el PP local está maniatado y Moreira poco más puede decir que aguarda que la planta de compost se establezca «mientras no tenga rechazo vecinal».

El binomio Lores/Louzán también hizo pinza con el proyecto de ejecución de Pasarón, hasta el punto de que Mosquera tuvo que olvidarse de sus reiteradas críticas al brutal desfase presupuestario de las obras para no contradecir a su jefe.

Este asunto, según pasa el tiempo y vaya tomando más carta de naturaleza en sede judicial, tiene peor pinta. Habrá que ver hasta dónde puede llegar la Fiscalía. En todo caso es un flanco débil que presentan Bloque y PP como ya tiene bien estudiado Tino Fernández.

Pero el socialista también tiene motivos para construir defensas. El peor marrón que le deja Louro es el asunto de los tanatorios y crematorios proyectados por doquier, que generaron ese clima de irritación vecinal especialmente manifestado en Pontevedra Este y en un sector del centro histórico.

Aunque la normativa urbanística, prácticamente rematada, será aprobada en corresponsabilidad por el gabinete bipartito, el desgaste ante la ciudadanía se lo ha comido Louro, mientras el Bloque ha ido de puntillas.

Jacobo Moreira sabe que este es uno de esos temas donde tiene que ir a fondo, pues el inicio de los primeros trabajos en la antigua finca del Teucro ha reactivado uno de los focos de protesta a medio año de las urnas.

Y finalmente en el 2015 y una semana antes de la fecha de acudir a votar, Pontevedra deberá albergar los actos principales del Día das Letras Galegas en honor de José Filgueira Valverde.

El Concello deberá ser el anfitrión en ese próximo 17 de mayo. Así se acaba de acordar por mayoría de votos en la corporación (PP+PSOE+María Biempica). Y deberá ser así, obligadamente, pese lo que les pese a Lores, Bará y demás curia del BNG local, que tanto se oponen a homenajear la actividad literaria del viejo profesor pontevedrés porque anteponen objeciones políticas que destilan sectarismo frente a las razones intelectuales que preconiza la Real Academia Galega.

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