Los recortes pueden hacer peligrar la rehabilitación del centro histórico

El Concello se verá en la tesitura se apostar por lo público o lo privado


Pontevedra / La voz

El teniente de alcalde responsable de Urbanismo, Antón Louro (PSOE), hizo encender las alarmas el pasado lunes: el acuerdo firmado por la Xunta de Galicia y el Ministerio de Fomento para las áreas de rehabilitación (ARI) no cumple las expectativas creadas para el centro histórico de Pontevedra.

Si en su día el proyecto elaborado por el Concello, y posteriormente aprobado por la Xunta, demandaba una inversión de 23 millones para rehabilitar la zona monumental pontevedresa, el acuerdo Xunta-Fomento apenas contempla destinar 35 millones a las 57 áreas de rehabilitación aprobadas en Galicia. A la espera de que el Instituto Galego de Vivenda e Solo establezca definitivamente las líneas de ayudas, todo hace prever que la cuantía que se destinará a Pontevedra difícilmente llegará al millón de euros.

Ante esta exigua cifra, el Concello podría verse en la tesitura de tener que decidir si apuesta por impulsar la rehabilitación de grandes edificios abandonados, de titularidad privada; o de apostar por obras de mejora en espacios públicos.

Hay que subrayar que en el otro ARI que se impulsó en la ciudad, el que afectó al barrio de Estribela, las tres Administraciones hicieron una aportación económica similar, pero las de Fomento y Xunta se destinaron a ayudas para la rehabilitación de viviendas, mientras que los fondos municipales se gastaron en mejora de espacios públicos. Es decir, en la reforma de calles y plazas del barrio.

En principio, el Concello preveía aplicar esta misma filosofía al centro histórico, pero el recorte presupuestario puede alterar los planes. Y, si nada lo remedia, podría darse un choque entre los socios de gobierno.

La razón es que las competencias en materia de vivienda corresponden al PSOE, mientras que las obras en espacios públicos del centro histórico son responsabilidad del BNG. El concejal nacionalista Luis Bará ya anticipó a finales de julio diversos proyectos a ejecutar en los años 2015 y 2016, para los que se espera contar con fondos del ARI. Es el caso de reforma y urbanización integral de calles como Pratería Vella, Tristán de Montenegro, Eirado de Alvar Páez o Pasantería, o de proyectos de mejora de las plazas del Peirao y de Valentín García Escudero.

Ahora, el presumible recorte de fondos del ARI puede afectar a estos proyectos, aunque el Concello está dispuesto a ejecutarlos con recursos propios.

Desde el ala socialista se apostaría por destinar los fondos que tenga que poner para el ARI a ayudas directas a la rehabilitación de inmuebles privados. De esta forma se considera que sería más afectivo el objetivo de rehabilitar el centro histórico.

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