Un maestro del jazz con un cuarto de siglo de vida

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Gabriel Peso, premiado por Paideia, presenta su primer disco con la esperanza de tocar en el festival pontevedrés

03 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Graduado con matrícula de honor en el Conservatorio Superior de Música de A Coruña en la especialidad de jazz piano y primer premio a la excelencia musical de la Fundación Paideia, el pontevedrés Gabriel Peso acaba de publicar su primer trabajo, Sinapsis. Se trata de una decena de «temas propios en los que plasmo, dentro de mis influencias, mi música personal ayudado por Kin García -contrabajo- y Noli Torres -batería-».

Tal y como precisó el propio Gabriel Peso, son composiciones que reflejan «lo que más me gusta, lo que me inspira, lo que me viene a la cabeza». Esto explica que en Sinapsis no solo tengan cabida el jazz o las baladas, sino también una reinterpretación de la muiñeira de Ponte Sampaio: «Es un tema que toqué por primera vez con 4 años -ahora tiene 25- con el grupo de gaitas Os Alegres en el Teatro Principal. De aquella tocaba el bombo y me acuerdo que debuté con esta muiñeira. Es un tema que siempre toqué en las fiestas de mi pueblo, con mi padre, con mi abuelo... Tiene una melodía muy poderosa y me apetecía mucho plasmarla y adaptarla para un trío de jazz».

A pesar de la variedad estilística, todo el disco rezuma armonía y orden, un logro que, en gran medida, viene determinado por la improvisación que impregna cada uno de los temas y que otorga unidad a todo el conjunto. «Soy una persona muy pasional y la pasión, el sentimiento y el lirismo corre por mi sangre», sostiene el pontevedrés, mientras asume que, inherente a la improvisación, es que lo que se escucha en el compacto no es luego lo que se percibirá sobre el escenario. «Eso es lo bonito. Está la melodía principal, que es la que manda y es la que se va a escuchar, aunque no siempre exactamente igual porque la adornas en cada directo... Siempre es algo nuevo, es algo distinto», apunta Gabriel Peso.