El Concello considera un «desastre» la prórroga de la concesión de Rande

A. Castroverde PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

Xunta y Diputación también se oponen a la ampliación sin construir antes la A-57 y la autovía a Vigo

13 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El anuncio en Vigo de la prórroga de la concesión de la AP-9 en el puente de Rande sentó ayer como un jarro de agua fría en Pontevedra. El responsable de Infraestruturas, César Mosquera, arremetió contra la prórroga «eterna» de los peajes en el puente y señaló que la medida es «un disparate». El concejal explicó que, al concentrarse en Rande el tráfico de la zona de O Salnés, Pontevedra, Vigo y Portugal no habrá alternativas «se tose» un pilar del puente o se produce un accidente que interrumpa el tráfico. «Vai ser un desastre», señaló.

La ciudad de Pontevedra aparece como uno de los principales contribuyentes a la financiación de la ampliación del puente de Rande al ser ya gratuitos los movimientos entre Vigo y O Morrazo y el tramo entre Rande y Puxeiros. Al no tener alternativa gratuita para viajar a Vigo -donde están ubicados buena parte de los servicios públicos de la provincia- ni para llegar a la autovía Rías Baixas A-52, el pago de los tres euros que cuesta el peaje de la AP-9 por Rande (4,90 para vehículos de segunda categoría y 6,50 para los de tercera) será inevitable durante largo tiempo.

El Concello dio su respaldo hace solo unas semanas a una moción en contra de este tipo de decisiones. Básicamente, la reclamación de Pontevedra consiste en que se construyan antes la autovías A-57 y A-59 (conexiones gratuitas con la A-52 y con Peinador-AP-9) para que haya alternativas gratuitas y sin peaje.

En igual sentido se han pronunciado públicamente la Diputación y la Xunta. Ambas instituciones creen que A-57 y A-59 debían tener preferencia, eso sí, construyendo esta última a partir de Pazos como propuso el Ayuntamiento con el voto favorable de BNG, PSOE y PP.

Mosquera acusó ayer a Fomento de «xogar ao baile do can-can» con el sistema viario de Pontevedra. Recordó que, en un principio, el ministerio señaló que la A-57 no podía ir pegada a la AP-9 para no hacerle la competencia. Más tarde, dijo que Rande estaba saturado y que había que hacer una vía alternativa próxima. Fue entonces cuando trazó la A-59 por Redondela. Y, finalmente, optó por la ampliación de Rande, concentrando tráfico y riesgos en el puente.

En cuanto al sistema empleado para financiar los 170 millones de la ampliación a partir del año próximo, el concejal de Infraestruturas señaló que, al no poner fondos de los Presupuestos del Estado sobre la mesa, estaba cantado que se iba a plantear una prórroga de la concesión o a una subida de precios. En parecidos términos se pronunció el pasado verano el conselleiro Agustín Hernández.