Septiembre planea sobre agosto


Pontevedra/La Voz.

La biblioteca pública Nodal de Pontevedra abre sus puertas a las 8.30 de la mañana y cierra a las 14.30 del mediodía. En el momento de apertura ya hay varios estudiantes que esperan en la puerta. Pero con el paso de las horas se observa que la sala de estudio no está tan llena. Solo una treinta de personas «chapan» con diferentes objetivos. Hay jóvenes estudiantes consultando libros, atriles con apuntes, y opositores, algunos de ellos con el tabaco encima de la mesa, para salir corriendo a la mínima. Los opositores se resignan. Pero Juan José López no. Durante el invierno acude a una academia «donde se supone que te forman», dice con ironía. Y en verano estudia en un horario de 9.30 hasta la hora de comer, y lo hace para opositar en Justicia, en la rama de tramitación. Las oposiciones se convocaron en el BOE a principios de verano, y se esfuerza desde diciembre para presentarse a examen sobre febrero, «ya con esperanzas», después de haberlo intentado un par de veces «a ver qué pasaba». Pequeño repunte en agosto. «En la segunda semana de julio estaba bastante vacía la sala», comenta desde su silla y agarrando el ratón informático Pilar, auxiliar de la biblioteca. «Pero a partir de agosto se nota un repunte en el número de usuarios». Las bibliotecas públicas de Pontevedra solo abren por la mañana. No así las del campus universitario, que lo hacen también por la tarde. «Por eso hay poca gente», explica Pilar. «Además, este es el primer año que tenemos climatización. Antes te asabas en estas salas de estudio, incluso había algún trabajador que padeció alguna bajada de tensión», asegura moviendo la cabeza. «Esta biblioteca se abriría por la tarde si hubiese demanda».

. «Antes dábamos ochenta números por la mañana y enseguida se colapsaba. Había gente que se tenía que ir nada más llegar a la hora de apertura», asegura la auxiliar de biblioteca. Será quizá por el nuevo calendario que ha impuesto el plan Bolonia, trasladando los exámenes finales al mes de junio. «Nos encantaría tener ese calendario», confiesan Marta y Marta, estudiantes pontevedresas de Caminos en la Universidad de A Coruña. Ellas son de la vieja escuela y estudian duro para septiembre. Siguen el mismo horario de Juanjo, aunque ellas por la tarde se van a estudiar a la facultad de Ciencias Sociales. Suerte para todos. Incluso para los becarios. Los libros más demandados. Los estudiantes todavía acuden al libro. En Nodal, los más demandados son los de Economía, Historia, Arte, Derecho y Arquitectura. Aunque otra Pilar, responsable de datos, nos ofrece información de los más prestados. Llama la atención que sean también los más vendidos en las librerías. Así, los pontevedreses han querido leer El tiempo entre costuras, de María Dueñas Minuesa; El asedio, de Arturo Pérez Reverte; o Dime quién soy, de Julia Navarro. Han triunfado también los cómics manga y en no ficción, No consigo adelgazar, de Pierre Dukan.

. Los chavales vecinos de Marín pudieron apreciar las estrellas y conocer sus nombres y el de los astros en gallego gracias a la actividad organizada por Queremos Galego Marín. «A finalidade do obradoiro realizado xunto a Astrogalicia era o de que a veciñanza perciba que o noso idioma tamén serve para a ciencia, para a modernización, para o avance, a tecnoloxía, a astronomía...», afirma la portavoz de este colectivo mariñense, sandra Pesqueira.

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