Una exposición fotográfica para mostrar el mundo a través de los ojos de los niños


Pontevedra/La Voz.

Afganistán, Darfur, Cuba, Kenia, Camboya, pero también Madrid o Berlín... Son solo alguno de los escenarios escogidos por veinte fotógrafos de prestigio y otros tantos amateurs para dejar constancia de la visión que los niños pueden tener del mundo que les rodea.

De hecho, el título de esta exposición que ayer se inauguró en el Colegio de Abogados, A 1,20 metros. Los derechos de la infancia vistos desde su altura, es alegórica. No en vano, tal y como reseñó Eloy Artime Cot, decano de los letrados pontevedreses, son «fotos tomadas a 1,20 metros, que es la perspectiva desde la cual tiene su visión el niño».

Por su parte, el fotógrafo ha tenido que asumir esta situación y situarse, física y simbólicamente, a esta altura. Entre los cuarenta autores hay nombres que traspasan fronteras. Es el caso de Walter Astrada, José Cendón, Ouka Leele, Javier Bauluz, Cristina García Rodero, Juan Mediana, Gervasio Sánchez, Álvaro Ybarra... Todos ellos, al igual que el resto de fotógrafos, han colaborado altruistamente con esta iniciativa.

Sobre la muestra en sí, Eloy Artime reseñó que algunas de las imágenes «tienen un cierto contenido, podría decir, poético y otras son bastante duras. Pero todas ellas están referidas a los derechos del niño».

Cuestión de educación

A pesar de los diferentes puntos de vistas de los autores, al final el decano de los abogados pontevedreses saca la conclusión de que todas las fotografías giran en torno a un todo unitario: «El niño es un material sin hacer y todo depende de la educación».

Así, «la educación, con o sin dinero, es la base de todo el futuro y servirá para poder modelar ese material que ofrece el niño. En otras fotos, parece preguntarse el porqué de que algunos niños de mayores se vuelven malos... Todo depende de cómo los educas», concluye.

Si bien muchas de las imágenes muestran el sufrimiento y el terror -la mirada captada por Walter Astrada o la tristeza que retrató Gervasio Sánchez- que los adultos pueden infligir a los niños, lo cierto es que uno sale de la muestra con la sensación de que aún hay esperanza. Aún hay lugar para esos juegos robados por la cámara de Josep López Vañó.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Una exposición fotográfica para mostrar el mundo a través de los ojos de los niños