«John Balan, sen sabelo, xa facía beatbox»


Carlos Gende llegó hace cinco años a Vigo para estudiar Telecomunicaciones, pero durante su estancia en la ciudad olívica ha desarrollado además su faceta artística, cultivando el beatbox, el arte de hacer música sin usar instrumentos.

Carlos es uno de los pocos gallegos que domina esta disciplina derivada del hip-hop y que se ha popularizado en Europa en los últimos años. Los que lo practican son algo parecido a los llamados hombres orquesta, pero todos los sonidos los consiguen controlando el aire que sale por la nariz y la boca. De hecho, Carlos tiene claro que aunque sea un fenómeno reciente, la esencia del beatbox no es novedosa y pone como ejemplo la capacidad de John Balan, quien «sen sabelo, xa facía beatbox», para simular el sonido de una trompeta. «Non creo que o beatbox consista so en imitar os instrumentos musicais» y, por eso, Carlos suele introducir todo tipo de efectos y sonidos en sus improvisaciones.

El secreto es la práctica. Lleva cinco años dedicándole horas desde que lo descubrió en Internet. Ya domina los sonidos básicos y su objetivo ahora es poder mezclarlos más rápido e incluir nuevas voces y efectos. Normalmente se sienta ante el ordenador con su micrófono y se graba para poder escuchar como suena.

También le gusta practicar en la ducha por sus condiciones sonoras y no puede evitar que se le escapen improvisaciones cuando va por la calle o en el autobús. «Xa estou acostumado a que me miren raro», reconoce entre risas. Sus primeras actuaciones las ha hecho acompañando a los grupos Presencia Zero y Machina y también ha participado en un taller que ha recorrido varios institutos gallegos enseñando las bases del beatbox. Durante estos años ha creado bastantes improvisaciones y canciones que ha subido a su página en Myspace.

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«John Balan, sen sabelo, xa facía beatbox»