Una larga tramitación pendiente que puede dilatar los plazos


La pretensión de acabar en el 2012 la autovía entre Pontevedra y Vigo puede convertirse en el segundo horizonte fallido que se fija para esta infraestructura, tras incumplirse el plazo del 2010.

La exposición pública del estudio informativo es solo el inicio de un largo camino que queda aún por recorrer. Una vez que se cierre el plazo de 30 días para exponer este estudio, será preciso que los técnicos analicen las alegaciones y remitan el documento a Medio Ambiente para que formule la declaración de impacto.

Aunque el departamento que dirige Cristina Narbona ha agilizado notablemente estas declaraciones, todo apunta a que habrá que consumir al menos un año en este trámite.

Luego, habrá que dar la orden de encargo de los proyectos de cada tramo, licitarlos y adjudicarlos. Una vez adjudicados, será preciso redactarlos y aprobarlos técnicamente antes de que bel Consejo de Ministros autorice a Fomento a licitar las obras. Después, habrá que sacar a concurso las obras y adjudicarlas. Todo este itinerario puede consumir al menos dos años.

Todo esto nos llevaría al 2010 antes de que se pueda proceder a iniciar las obras. A partir de ese momento, habrá que añadir entre dos y tres años más para ejecutar los trabajos.

En cuanto a la A-57, que va de Tomeza a O Confurco (O Porriño), Fomento ya tiene el estudio informativo aprobado y con declaración de impacto favorable. En estos momentos prepara la orden de estudio para licitar el encargo de los proyectos técnicos, previstos ya en los Presupuestos del 2008. El plazo de redacción de los mismos todavía se desconoce.

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