Ni Clint Eastwood, ni Kevin Costner

Crónica | Prácticas de guardaespaldas en la ciudad


l. p. | pontevedra

Las actividades de formación policial continuaron ayer en Pontevedra. En esta ocasión, una decena de agentes tuvieron que transmutarse en guardaespaldas y hacer frente de la mejor manera posible a las decisiones, en ocasiones caprichosas, de un ficticio alto cargo del Vaticano.Al igual que muchas personalidades de la vida real, esta autoridad no dudó en saltarse el protocolo en varias ocasiones obligando a sus protectores a improvisar de la mejor manera posible ante el asombro de muchos viandantes. Eso sí, aunque pasaron por el casco urbano capitalino, la mayor parte de las intervenciones se realizaron en las afueras de la ciudad para no crear confusión o provocar disfunciones. De hecho, los agentes se las vieron y desearon para proteger al objetivo. No en vano, hubo momentos en que desconocían hacia donde se dirigían. Lo primero que dejó claro el instructor Robert Thomas es que la práctica no iba a ser una experiencia cinematográfica. No había sitio ni para el Clint Eastwood de En la línea de fuego o para un Kevin Costner enamorado de Whitney Houston. «Esto no es como las películas, donde el guardaespaldas se deja ver en todo momento. Aquí cuanto menos se note la presencia del agente mucho mejor», apuntó en este sentido José Carlos Baquero, presidente de los Juegos Europeos de Policías y Bomberos. La decena de participantes en esta actividad, que está previsto que hoy tenga continuidad, aprendieron unas reglas básicas para que su papel no sea similar al de un mero secundario de una película, que suelen desaparecer del metraje a los pocos minutos de comenzar la proyección.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Ni Clint Eastwood, ni Kevin Costner