EN LA ONDA | O |
17 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.RESULTA QUE estamos en una de las ciudades de España con más calidad de vida, y nosotros sin saberlo. Hace días, desde el concello se difundió un trabajo periodístico madrileño basado en datos de la Caixa. Una información que sitúa a Pontevedra como la primera ciudad de Galicia en calidad de vida y la 22 en el ránking nacional. Alucinante pero cierto; Vigo y Coruña están muy por debajo, incluso a la cola de las 54 ciudades estudiadas. Ni que decir tiene que el alcalde sacó pecho atribuyendo a la gestión municipal gran parte de los méritos, algo normal en un político. Sin embargo el citado estudio no tuvo demasiado en cuenta la actividad municipal. Esa calidad de vida se debe a que tenemos muchos bares, numerosas tiendas, buenos coches, usamos demasiado el móvil y la gran mayoría tenemos vivienda en propiedad. Es decir, consumimos mucho. Es cierto que Pontevedra también sale beneficiada en otros aspectos menos materialistas: somos los que más colegios por habitantes tenemos en España, aunque a veces no se note; y estamos a la cabeza en extensión de bosques, quizás porque vivimos rodeados de montes. Seguro que no obtendríamos la misma nota si se midieran las zonas verdes en el interior de la ciudad y su conservación. No se trata de cuestionar ese trabajo, sino de situar las cosas en su punto. Todos sabíamos ya que en Pontevedra se vive bien, algunos incluso muy bien, por eso es a Boa Vila. Pero la calidad de vida no se mide sólo en dinero, y ese es el problema. Esperemos que desde Madrid y Santiago no nos vean ahora demasiado señoritos y recorten las inversiones previstas, aun más. Por otro lado, si ahora vivimos bien, cómo estaremos «no horizonte do 2010», citando a Touriño, con autovías, circunvalación, la ría sin Ence, el Lérez aun más puro... Vamos, nos salimos de la lista.