Praza da Ferrería La Race Village de Sanxenxo permitirá a los amantes de los deportes náuticos, pero sin posibilidad de echarse a la mar, revivir la experiencia sin dejar de pisar tierra firme
02 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.¿Quién no ha soñado alguna vez con emular a los protagonistas de Capitanes intrépidos? ¿A quién no le gustaría sentir, aunque sólo sea una vez en la vida, la potencia del mar? ¿Quién no se ha visto en alguna ocasión como un avezado marinero capaz de las mayores proezas? La Race Village de Sanxenxo puede cumplir estos deseos y algunos más, eso sí, sin necesidad de tocar el agua. Los distintos patrocinadores de los equipos participantes en la Volvo Ocean Race han montado una serie de carpas en las inmediaciones del Real Club Náutico cuya temática gira, en la mayoría de los casos, en torno al mundo de la vela. Así, en el espacio habilitado por Movistar es posible revivir en secano lo que sería convivir dentro del Galicia o llevarse como recuerdo un pequeño fragmento de vídeo donde parece que el aficionado se enfrenta a La tormenta perfecta sin despeinarse. Para los más entusiastas, por otro lado, las instalaciones de Volvo, además de exponer diversos vehículos de esta marca comercial, permiten atisbar el esfuerzo que puede suponer el izado de la vela mayor en un buque de competición. Aviso para navegantes: ¡Los no acostumbrados pueden terminar con los brazos molidos y agujetas! Emulador Pero si se busca un mayor realismo pero sin tener que los pies de uno tengan que abandonar tierra firme, el Team ABN Amro, de Holanda, pone a disposición de los interesados la posibilidad de montarse en un simulador mecánico. Los más entusiastas podrán sentir los vaivenes de un temporal mientras permanecen cómodamente sentados en el habitáculo. Segundo aviso: Antes de subirse en el emulador es obligatorio colocarse un impermeable. Solidaridad Una de las sorpresas de la Race Village de Sanxenxo es el stand de Apex, patrocinador del Brasil-1. El contenido de sus instalaciones está totalmente alejado de lo que uno esperaría encontrar, porque, tal y como apunta Monique Sallas, su país «sí es carnaval, samba y fútbol, pero también es mucho más». Y ese mucho más es lo que han exportado a Sanxenxo: su capacidad para trabajar con las nuevas tecnologías, sus piedras preciosas, su café, su artesanía, sus tejidos... Y su música. Desde hoy está previsto que la carpa acoja actuaciones en directo de punteros artistas brasileños, pero -tercer aviso- alejados de la samba. No en vano, Apex se ha tomado su estancia en las Rías Baixas como «una oportunidad interesante para promocionar los productos brasileños dada la variedad de público que visita la zona», apuntó Monique Sallas. Y después de tanta emoción, a buen seguro que el estómago comenzará a pedir una recompensa. Estrella Galicia, que en unos meses celebrará un siglo de existencia, Coca-Cola y Martín Codax tienen sus carpas propias como patrocinadores del Movistar Galicia. Mención aparte merece el espacio de Pascual, en el que se pueden participar en un juego para descubrir parejas y en el que el premio de consolación son varios productos de esta compañía láctea. Tesoro Y si hablamos de juegos, justo es mencionar a la Xunta de Galicia, cuyos piratas invitan a los más pequeños a sumarse a la búsqueda del tesoro. ¡Mi botella de ron!