El limiano recibió el apoyo de sus vecinos en una dura etapa de la prueba O Gran Camiño
17 abr 2026 . Actualizado a las 21:19 h.Mucho antes de las 11.55 horas de la mañana del viernes, por las calles de Xinzo de Limia solo se podía leer un nombre: Carlos Canal. La capital limiana fue el lugar elegido para celebrar la salida de la cuarta etapa de la prueba ciclista O Gran Camiño. Es la villa natal del integrante del Movistar Team. Los estudiantes de todos los colegios de la zona se colocaron a lo largo y ancho del recorrido, que iría desde la salida neutralizada, en el Museo do Entroido, hasta el kilómetro 0 de la prueba, a las afueras. Durante el paseo de gala de los ciclistas, los niños pudieron ver y animar a su héroe local, que no escatimó a la hora de saludar a sus vecinos e incluso se detuvo para hacerse alguna foto. Era el protagonista de todas las pancartas que decoraban las calles limianas, acompañadas de gritos de alegría, emoción y apoyo de aquellos que lo han visto crecer desde niño y de los pequeños que quieren ser como él de mayores.
Vencedor popular
El penúltimo día de esta prueba recorrió la provincia de Ourense durante un total de 145 kilómetros con casi 3.000 metros de desnivel y que tuvo su broche final en Cabeza de Meda. El más rápido en completarlo fue el británico Adam Yates, en 3 horas, 37 minutos y 18 segundos, pasadas las tres y media de la tarde. Se llevó los aplausos y reconocimientos de muchos, aunque diez minutos después los allí presentes no dudaron recibir, como si del ganador se tratase, a Carlos Canal. A pesar del cansancio tras una larga etapa, con una orografía de lo más retadora, el limiano cruzó la línea de meta con una sonrisa dibujada en la cara. No ganó la etapa, pero sí el respeto y la admiración de todos los allí presentes, que no dudaron ni un solo momento de él. «Todos merecen ser apoyados, pero especialmente Carlos, porque somos de Xinzo», contaba Roberto, con su compañero Santi. «Nosotros venimos a animar a todos, pero sobre todo a Carlos Canal», confesaba Iván, que acudió a la meta en Cabeza de Meda junto con su mujer, natural de Eslovenia, fiel seguidora de los ciclistas de su país.
Desde el inicio de la jornada hasta la llegada de todos los deportistas y a su paso por la ciudad de Ourense, O Gran Camiño ofreció un espectáculo en el que la élite ciclista se enfrentó a una de las etapas más complicadas de las cinco que componen la prueba. Con el cierre de la penúltima jornada, la competición encara el final de esta edición. Para Carlos Canal será un año que nunca olvidará. El ciclista consiguió su primera victoria profesional en la etapa dos en Barreiros, pero en la jornada de viernes, se coronó como vencedor para todos sus vecinos de A Limia.