Deniegan la libertad al acusado de quemar 600 hectáreas de monte en Vilardevós por el riesgo de fuga y la gravedad de los hechos que se le atribuyen
VILARDEVÓS
Los magistrados de la Audiencia Provincial de Ourense rechazan la petición de la defensa y recuerdan que el juicio contra el sospechoso, de 48 años, podría celebrarse en fechas próximas
23 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El sospechoso detenido en agosto del 2025 por provocar el incendio forestal que calcinó 588 hectáreas de monte en Vilardevós seguirá en prisión hasta el juicio. Así lo ha dictaminado la Audiencia Provincial de Ourense al rechazar el recurso de su abogado, que pretendía conseguir su libertad a pocas semanas de cumplirse un año de su encarcelamiento. «Persistiendo los presupuestos que justificaron la adopción y posterior confirmación de la medida cautelar, procede desestimar la solicitud de libertad interesada y mantener la situación de prisión provisional», aseguran los jueces.
El tribunal recuerda que la fecha de la vista está próxima, ya que a estas alturas el proceso judicial se encuentra muy avanzado. De hecho, las partes presentaron sus escritos de acusación y defensa hace meses, por lo que no sería extraño que el juicio se celebrase este mismo año. Los magistrados consideran también que existe riesgo de fuga. «No se aportan circunstancias nuevas, relevantes y sobrevenidas que alteren el juicio de necesidad, idoneidad y proporcionalidad ya efectuado, en el que se aludía a la gravedad de los hechos investigados», argumenta la Sala para rechazar la pretensión de la defensa.
A Emilio F. Á., de 48 años, se le atribuye un delito continuado de incendio forestal por los hechos ocurridos en la noche del 1 de agosto de 2025. Tal y como recoge el escrito de la Fiscalía Provincial, condujo hasta un camino que comunica las localidades de Terroso y Soutocovo y «prendió fuego en dos puntos de la vegetación adyacente a la vía, uno en el margen izquierdo y otro en el derecho». Luego se desplazó hasta otra zona, situada a un kilómetro de distancia, y repitió la operación originando otros dos focos.
Las consecuencias fueron terribles. El fuego se extendió sin control durante la noche y avanzó hacia los núcleos de población, obligando a confinar en sus domicilios a vecinos de zonas como As Picotas y Dona Elvira. Un brigadista sufrió una intoxicación por humo y los servicios de extinción no pudieron sofocar las llamas hasta el 8 de agosto. Los gastos de estas labores supusieron un coste de 833.786 euros para la Xunta de Galicia, que se ha personado en la causa para reclamar dicha cantidad al presunto autor. Asimismo, el acusado se enfrenta a una pena de seis años de prisión.