«Se isto queda sen vexetación que fixe a terra, corremos un risco»

p. varela / c. andaluz OURENSE / LA VOZ

VILAR DE BARRIO

Santi M. Amil

En Rebordechao, trabajadores municipales esparcen grano en los montes quemados

02 oct 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Por la cumbre del Lombo do Coitelo, en lo alto de Rebordechao, desfilaba entre baches el quad de Rubén Fernández, un vecino de la localidad. Cargaba sacos con las semillas de centeno que esparcía este jueves el personal municipal para que en la tierra, ennegrecida tras los últimos incendios de septiembre, crezca cereal lo más pronto posible. A su vez, algunos gorriones aprovechaban para darse un pequeño banquete con el grano disperso por el monte ennegrecido, una imagen desoladora entre lo boscoso de las cercanías.

Santi M. Amil

«Non foi casualidade. Prenderon lume de forma intencionada unha semana antes de que chegase a choiva», decía Rubén. Mientras, señalaba su lugar de residencia, que se quedó a apenas 200 metros del fuego. Resguardado en un pequeño valle, Rebordechao deja ahora un curioso contraste: hay vida en los huertos colindantes al cementerio, que representa el luto, una imagen idéntica a la de los montes, donde el color negro de lo calcinado y el verde parecían cortados por un cuchillo.

Lo que pretenden ahora desde el Concello de Vilar de Barrio es que el centeno, al crecer, ayude a fijar la tierra y evite corrimientos a causa de las lluvias. Y no es una cuestión menor, porque la zona afectada es actualmente barro, algo de maleza y roca desnuda. «É a primeira vez que probamos con centeo. Falouse cos gandeiros e acordamos intentalo. Pero tiña que ser agora, porque se isto queda sen vexetación corremos un risco, coas consecuencias que implica. E a burocracia, no das axudas, vai moi lenta», decía sonriendo Jesús Gómez, presidente de la comunidad de montes vecinales.